29 de octubre de 2014
29.10.2014

Sentenciado por desvalijar tragaperras con monedas untadas de pegamento

El fallo impone un año y medio de cárcel al acusado, que logró 2.200 euros al manipular dos máquinas

28.10.2014 | 23:53

La Audiencia Provincial de Palma ha confirmado la condena a un año y medio de prisión para un hombre que desvalijaba máquinas tragaperras en las que introducía monedas untadas de pegamento. El procesado, de nacionalidad china, logró hacerse así con 2.200 euros. Su letrado argumentaba que no podía considerarse a su cliente autor de un robo con fuerza porque no había fracturado ninguna pieza de la máquina, pero el tribunal rechaza este argumento.

La sentencia de un juzgado de lo penal de Palma consideró probado que el 10 de abril de 2012 por la tarde el procesado acudió a un local de juego situado en la plaza Francesc García Orell. El acusado introdujo en dos máquinas tragaperras un total de diez monedas impregnadas con pegamento para obstruir el dispositivo que separa el dinero que debe depositarse en el cajón de beneficios del que va destinado al pago de premios, según consta en la sentencia.

El hombre estuvo jugando con las máquinas manipuladas durante varias horas y logró apoderarse mediante esta treta de todas las monedas que había en su interior. En total se hizo con 2.200 euros. Además, las tragaperras sufrieron daños que fueron valorados en 464 euros.

El magistrado consideró al sospechoso autor de un delito de robo con fuerza en las cosas con la atenuante de reparación del daño, ya que había consignado 2.737 euros antes del juicio. Por ello, le impuso un año y medio de prisión.

Su abogado presentó un recurso ante la Audiencia Provincial alegando que se había cometido una infracción de normas del ordenamiento jurídico. Según el letrado, los hechos no podían considerarse un robo con fuerza porque el acusado no había fracturado ninguna de las piezas de las máquinas recreativas.

El tribunal de la sección segunda, sin embargo, considera que al obstruir el dispositivo de las tragaperras sí puede considerarse que esta se fracturase. La Audiencia rechaza así el recurso del condenado, que deberá además indemnizar al propietario del salón de juegos con 2.761,44 euros por el dinero del que se apoderó y el coste de la reparación de las máquinas.

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