El ciudadano polaco de 57 años detenido el pasado sábado de madrugada en Bendinat tras dejar malherida la tarde anterior a su exmujer a la que presuntamente golpeó con una maza en su domicilio en Illetes y que acabó precipitándose desde el balcón de un segundo piso cuando trataba de escapar de su agresor fue trasladado ayer tarde al juzgado de guardia de Palma, que ordenó su ingreso en prisión.

El sospechoso, a quien la Guardia Civil le imputaba inicialmente un delito de homicidio en grado de tentativa y otro de violencia doméstica, llegó al edificio de Vía Alemania a las cinco de la tarde en un coche patrulla del Instituto Armado. El hombre vestía un pantalón corto, tipo bermudas, ensangrentado y presentaba heridas en sus extremidades. El presunto maltratador supuestamente se autolesionó y se causó cortes a sí mismo en los tobillos, las muñecas y la cabeza momentos antes de ser sorprendido por la Policía Local de Calvià en el interior del coche con el que había huido. Ayer tarde, estas heridas en las extremidades, tapadas con apósitos, eran perfectamente visibles.

Por su parte, su expareja, una mujer también de origen polaco de 56 años y residente en Calvià de la que llevaba un tiempo separado, se encontraba ya en buen estado. La víctima recibió el alta hospitalaria en Son Espases el sábado e interpuso la correspondiente denuncia en el cuartel de la Guardia Civil en Calvià. La perjudicada tuvo que precisar asistencia médica debido a los traumatismos que había sufrido en la cabeza y las piernas.

El detenido prestó declaración ayer tarde ante la magistrada del juzgado de instrucción número 1 de Palma, que se encontraba en funciones de guardia.

El episodio de violencia machista que protagonizó el hombre se produjo el pasado viernes sobre las seis y media de la tarde en un domicilio situado en el Paseo de Illetes. La pareja empezó a discutir en un segundo piso y, poco después, el sospechoso atacó a su exmujer con una maza con la que le propinó un fuerte golpe en la espalda.

La víctima intentó escapar de su agresor, salió a la terraza de la vivienda e intentó ponerse a salvo pasando al balcón colindante, pero perdió el equilibrio y se precipitó a la planta inferior, un primer piso que se hallaba cerrado y desocupado. Debido a la caída de unos tres metros de altura, la mujer quedó malherida y tuvo que ser rescatada por los bomberos. Mientras, el maltratador huyó en coche.