Varios testigos que han declarado hoy en el juicio por el asesinato de Ana Niculai ocurrido en julio de 2010 han asegurado haber visto al acusado, Alejandro Abarca "el Enano", cerca del lugar donde fue hallado el coche en cuyo maletero fue encontrado su cuerpo quemado y maniatado.

En la segunda jornada del juicio por el asesinato de Niculai, una vecina del lugar donde fue hallada muerta ha relatado ante el tribunal que el día en el que murió la joven vio humo cerca del Camí de s'Amarador de Muro y, cuando se acercó para ver qué era lo que se quemaba, se cruzó con Abarca, que venía de allí en bicicleta y la saludó sonriente. Según la mujer, Abarca circulaba con normalidad y en línea recta y la saludó educadamente.

Esta declaración contrasta con la ofrecida ayer por Abarca, que dijo estar muy drogado ese día y haberse marchado del lugar muy confuso después de que se produjera una explosión en el coche donde estaba con Niculai, mientras preparaba droga calentándola para consumirla.

Otro vecino ha declarado que vio un Audi A4 oscuro pasar dos veces a toda velocidad por el Camí de s'Amarador ese día, una a primera hora y otra por la tarde.

Un tercer testigo ha explicado que Abarca llevó ese coche a su taller por la tarde, para que le cambiara una rueda y que ofreció 500 euros a cambio de que hicieran rápido la reparación.