El acusado del asesinato de Ana Niculai, Alejandro de Abarca "el Enano", ha negado hoy haberla matado y ha asegurado que mantenían una relación sentimental y que ella murió a consecuencia de una explosión accidental en un coche mientras él preparaba droga para consumirla.

En la primera jornada del juicio por el asesinato de la joven, que falleció el 19 de julio de 2010, Abarca ha respondido a las preguntas de su abogado y ha comenzado su intervención ante el tribunal del jurado asegurando que mantenía "una relación como de novios" con la víctima.

En una declaración confusa y fragmentada, Abarca ha negado haber matado a Ana Niculai, aunque cuando fue detenido una semana después del asesinato sí que reconoció el asesinato en el juzgado de Instrucción, como han recordado las acusaciones.

A preguntas de la jueza que preside el tribunal, Mónica de la Serna, sobre dónde estaba Niculai cuando se produjo la supuesta explosión en el coche, Abarca ha respondido que ella descansaba en el asiento de atrás y él preparaba la droga con un cazo y un mechero en el asiento del copiloto.

"No sé si ella de un bote o algo se iría a la parte de atrás, porque el fuego venía desde el copiloto hacia los asientos, llevo años dándole vueltas y vueltas", ha afirmado sobre el hecho de que el cadáver de Niculai fuera hallado en el maletero.