Un hombre aceptó ayer una pena de tres años de prisión por arrancar un trozo de oreja a un conocido con el que discutió en un bar donde estaban viendo un partido de fútbol en Eivissa. El acusado reconoció los hechos en la Audiencia Provincial de Palma, dijo estar "arrepentido" y pidió perdón después de que su abogado llegara a un acuerdo con el fiscal. El tribunal deberá decidir con cuánto dinero debe indemnizar a la víctima, ya que la acusación particular reclama 26.500 euros y la fiscalía y la defensa, 11.500.

Los hechos ocurrieron sobre las diez de la noche del pasado 20 de febrero en un bar de la calle Fray Luis de León, en Eivissa. El acusado, de 53 años, se abalanzó sobre su rival, que estaba fumando a las puertas del establecimiento, y le propinó un fuerte mordisco en la oreja derecha. El afectado sufrió la amputación parcial del pabellón auricular, por lo que tuvo que ser sometido a cirugía reconstructiva y tardó en recuperarse 50 días. Pese a la labor de los cirujanos, padece un perjuicio estético moderado.

La fiscalía solicitó para el acusado, que ya tenía antecedentes por lesiones y está actualmente en prisión, cinco años de cárcel por un delito de lesiones con deformidad. Ayer, antes de la celebración del juicio, el ministerio público, la defensa y el abogado de la víctima alcanzaron un acuerdo de conformidad. El procesado aceptó así tres años de reclusión y pidió perdón. "En un bar, cuando hay un partido de fútbol el ambiente es muy fuerte. Yo había tomado dos cervezas", se justificó. Las partes no alcanzaron un acuerdo sobre la indemnización que debe recibir la víctima, por lo que tendrá que fijarla el tribunal.