Pena de cumplimiento de prisión para un turista alemán que en el verano de 2007 provocó un grave accidente de tráfico entre Sóller y el Port en el que falleció un joven motorista de 19 años. La Audiencia de Palma ha confirmado la condena de dos años y medio de prisión que impuso el juzgado de lo penal 4 de la ciudad al conductor sospechoso por un delito de homicidio por imprudencia grave. El imputado, un germano de 35 años, realizó un cambio de sentido con un coche de alquiler en un punto peligroso con una línea continua y, cuando su turismo se hallaba atravesado en mitad de la calzada, una motocicleta que circulaba hacia el Port de Sóller se topó con el automóvil y chocó. El motorista, de 19 años, salió despedido varios metros y sufrió gravísimas lesiones que le ocasionaron la muerte.

Además de los dos años y medio de cárcel, la sala ha ratificado la indemnización de 90.954 euros para los padres de la víctima, así como la privación del derecho a conducir vehículos a motor durante tres años y medio para el alemán acusado. El fiscal imputaba inicialmente al sospechoso una falta por imprudencia pero, tras la prueba practicada en el juicio, calificó los hechos como un delito de homicidio por imprudencia grave, siguiendo la tesis de la acusación particular, que siempre había acusado por delito.

Los hechos ocurrieron el pasado 29 de septiembre de 2007, sobre las ocho de la tarde, cuando el turista germano conducía un Volkswagen Polo de una empresa de alquiler por la carretera MA-11 entre Sóller y el Port. Le acompañaba su pareja, que ocupaba el asiento del copiloto. La calzada, en el kilómetro 32,7, consta de un carril para cada sentido. Se trata de un tramo recto, a la salida de una curva ligera, con buena visibilidad.

Por causas que se desconocen, el conductor detuvo su vehículo a la altura de un acceso al campo de tiro y, al reanudar su marcha, realizó un cambio de sentido de forma muy lenta. Esa maniobra estaba prohibida debido a una línea continua que separaba los dos carriles, además de ser un punto "especialmente peligroso" ya que en esa zona existe una intersección para ir al Port de Sóller y la Platja d´en Repic, así como una entrada para acceder al campo de tiro de sa Mola. Pese a lo anterior, el acusado realizó el cambio de sentido de forma lenta, sin que se apercibiera de si existían otros vehículos que circularan por la calzada y coincidieran con su trayectoria.

Así, el coche se situó en el centro de la calzada en el momento en el que Tyler Christopher Ingle Got, de 19 años, circulaba en su motocicleta hacia el Port de Sóller a una velocidad comprendida entre 98 y 110 kilómetros por hora, por lo que se topó con el turismo sin poder evitar la colisión, pese hacer una maniobra para esquivarlo. La carretera tiene fijado un límite de velocidad de 90 km/h. Tras el choque, el motorista salió despedido y murió. Dos peatones fueron testigos del siniestro. El conductor acusado dio negativo en la prueba de alcoholemia. El juez destaca que fue una gravísima imprudencia y una maniobra extremadamente peligrosa.