La Guardia Civil ha intervenido en una finca de Sant Llorenç des Cardassar parte de un ancla romana con más de 2.000 años de antigüedad. Los agentes del Instituto Armado sospechan que pudo haber sido extraída del mar hace más de cuarenta años de un yacimiento arqueológico submarino.

La investigación de agentes del Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil se inició después de detectar un anuncio en internet en el que se ofertaba dicha ancla. Los efectivos intensificaron las pesquisas al considerar que el objeto pudiera tratarse de una pieza valiosa del Patrimonio Histórico Nacional.

Las indagaciones condujeron a los agentes hasta una finca situada en la localidad mallorquina de Sant Llorenç des Cardassar. Los análisis desvelaron que se trataba del denominado ´cepo romano´. Las partes de madera se habían volatilizado con el paso del tiempo, solo restaba las partes metálicas de este utensilio.

El jefe de Sección de Arqueología y Etnología del Consell de Mallorca contribuyó a examinar la pieza. Las conclusiones que extrajo era que se trataba de un ancla de la época romana. También certificó que su antigüedad podría datar de hace unos dos milenios.

Otras tres piezas de similares características se encuentran depositadas en la actualidad en el Museo de Mallorca. Su valor se considera incalculable.

Las posteriores investigaciones de los agentes del Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil apuntan a que el ancla romana pudo haber sido extraída de un yacimiento arqueológico subacuático localizado en el litoral balear. En concreto, podría haber estado situado entre las localidades de Cala Millor y s´Illot.

Todos los indicios recabados por los investigadores denotan que la valiosa pieza con más de dos milenios de antigüedad podría haber sido extraída del mar hace más de cuarenta años. De confirmarse este extremo, el presunto delito al que pudiera enfrentarse el poseedor del ´cepo romano´ habría prescrito.

Comercialización prohibida

Este tipo de piezas tiene terminantemente prohibida su comercialización. Tras ser incautado por los efectivos de la Guardia Civil desplazados hasta la finca de Sant Llorenç des Cardassar, el denominado ´cepo romano´ será depositado en el Departamento de Cultura y Patrimonio del Consell de Mallorca, que determinará el emplazamiento definitivo del ancla romana.

Los investigadores del Instituto Armado mantienen una estrecha colaboración, con carácter permanente, con esta entidad insular a la hora de realizar los distintos servicios que afectan directamente al Patrimonio Histórico de Balears.

No obstante, las pesquisas continúan abiertas para determinar con exactitud cómo se produjo la adquisición de esta valiosa pieza arqueológica.