La investigación en torno al hallazgo del cadáver de una mujer en la entrada de un aparcamiento en Lepe (Huelva) ha descartado que el fallecimiento se produjese por causas violentas.

Fuentes de la Guardia Civil han señalado que los médicos que certificaron la muerte y los agentes que inspeccionaron la zona no han encontrado indicios de violencia en este caso, de modo que, a falta de los resultados de la autopsia, se sospecha que la mujer, de unos 40 años, pudo sufrir un problema cardíaco repentino que le produjo la muerte.

Una persona avisó a la Policía poco después de las 20 horas, indicando que una mujer estaba tendida en la entrada del aparcamiento de una complejo de edificios de la calle Arcos, en el centro de la localidad.

Se trata, según las fuentes consultadas por Efe, de una mujer "con rasgos de los países del este de Europa", que trabajaba como cuidadora familiar y vivía hacía varios años en Lepe.