Los diez detenidos por formar parte de una red dedicada a la extorsión y al blanqueo, han quedado en libertad. La organización desarticulada por la Policía Nacional, prestaba dinero a personas en situación precaria bajo unas condiciones de pago desproporcionadas y obligaban en algunos casos a los deudores a abonar 500 euros diarios de intereses.

Según informó este cuerpo de seguridad en un comunicado, se ha detenido a un total de diez personas, entre ellas el cabecilla de la banda, un hombre español de 44 años quien además retuvo a una persona en el sótano de su casa durante varias horas.

La llamada Operación Celda gira en torno a una red mafiosa que se dedicaba a prestar dinero a personas con necesidades económicas importantes y bajo unos intereses tan altos que algunas de sus víctimas llegaron a suscribir préstamos hipotecarios o cobrar herencias para saldar su deuda.

Cuando los deudores no cumplían con lo acordado, los detenidos los intimidaban o agredían, utilizando para ello armas de fuego y violencia física.

Los arrestados formaban parte del entramado con diferentes grados de participación y siempre dependiendo del responsable de la red.

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