­La Audiencia Provincial de Palma inició ayer el juicio contra un técnico en sistemas de aire acondicionado por presuntamente estafar 7.800 euros en el verano de 2007 a los moradores de una casa del Port d´Andratx donde debía reparar la instalación de refrigeración. La fiscalía solicita al trabajador una pena de tres años de prisión por un delito de estafa.

El hombre negó haberse apropiado de uno de los aparatos de aire acondicionado que cambió y destacó que él se limitó hacer el trabajo que le había encomendado la encargada del inmueble que le dijo que cambiara la instalación.