­Agentes del Grupo de Estupefacientes de la Policía Nacional, en colaboración con la Patrulla Verda de la Policía Local, llevaron a cabo durante la madrugada del pasado domingo una macrorredada en seis establecimientos de ocio nocturno de Palma, que se saldó con la incautación de diversas cantidades de droga y dos detenidos. Uno de los bares quedó precintado, mientras que al resto se le impusieron sanciones por permitir el consumo de drogas.

Fuentes de la Policía informaron de que dos de los locales donde se llevaron a cabo las inspecciones habían sido denunciados por ciudadanos a través de correos electrónicos y "tuits" en las páginas oficiales de la Policía. En uno de estos locales, en Son Cladera, los agentes intervinieron 52 gramos de hachís y una papelina de cocaína al propietario, mientras que varios de los clientes tenían diversas cantidades de hachís y marihuana. En el otro local, en Cala Major, fue detenido también el propietario, un hombre de 69 años. Los investigadores se incautaron de 12 gramos de cocaína y trozos de plástico, supuestamente utilizados para preparar las papelinas. Tres de los clientes tenían también pequeñas cantidades de cocaína. Este local fue precintado por la Patrulla Verda de la Policía Local.

Durante esa madrugada, la Policía llevó a cabo otros cuatro registros domiciliarios en establecimiento nocturnos.

En todos ellos intervinieron diversas cantidades de droga, como cocaína, marihuana, hachís, popper e incluso pastillas de viagra. Los agentes se incautaron también de varias armas prohibidas.

La Policía Nacional puso en marcha el pasado mes de agosto la #Tweetredada Verano, una campaña a través de las redes sociales para la colaboración ciudadana contra el narcotráfico, con el fin de impulsar la iniciativa que puso en marcha hace seis meses y reforzar especialmente la vigilancia en los lugares vacacionales y costas españolas, con gran afluencia de ciudadanos en la época estival. La campaña consistía en una dirección de correo electrónico: antidroga@policia.es, que permite a los ciudadanos dar información sobre puntos de venta de droga de forma confidencial.

En las primeras semanas de funcionamiento se recibieron en la Policía más de 25.000 correos electrónicos sobre lugares donde se traficaba con droga en toda España.