04 de enero de 2012
04.01.2012

Un hipopótamo se pasea por Son Ramonell

El Seprona de la Guardia Civil investiga el caso y se plantea interponer una denuncia contra el circo propietario del animal

04.01.2012 | 07:30
La escapada del hipopótamo ´Pipo´ de dos toneladas y media, del Circo Roma ha despertado toda una serie de opiniones enfrentadas. Mientras el dueño asegura que lo puso en un lugar para evitar que se lesionara, la asociación AnimaNaturalis arremete contra la supuesta fuga del animal. El Seprona de la Guardia Civil ha decidido abrir una investigación sobre el caso.
Un hipopótamo de dos toneladas y media fue avistado hace unos días paseándose por una acera de Son Ramonell, situado en el término municipal de Marratxí. El animal procedía del cercano Circo Roma. Algunos testigos, alarmados, avisaron a la Policía Local de Marratxí. El Servicio de Protección de la Naturaleza ( Seprona) de la Guardia Civil investiga el caso.

Al parecer, el enorme hervíboro había acabado una función en el Circo Roma y pastaba apaciblemente a escasa distancia de la carpa. "Los focos estaban apuntando a la carpa y le saqué a la acera para que no se tropezara", apuntó ayer Ricardo Dola, uno de los propietarios del Circo Roma.

Algunos automovilistas que acertaron a pasar por el lugar aprovecharon la ocasión para fotografiar al animal. El hipopótamo Pipo permanecía completamente ajeno al interés que había despertado. Su papel en las funciones del circo pasa por responder a las llamadas del domador. En primer lugar come una manzana. Luego, destroza un melón de un solo bocado con su enorme mandíbula.

Sobre las siete de la tarde del pasado jueves, la Policía Local de Marratxí recibió un aviso alertando de la presencia del animal,que caminaba por la acera. Una patrulla se personó en el lugar en torno a las 19.10 horas y a las 19.24 horas. La Guardia Civil del Pont d´Inca también fue avisada. Los agentes levantaron un acta por supuestas deficiencias en la seguridad del circo.

Los vecinos de Son Ramonell colgaron algunas fotografías en la página web de la asociación en la que se veía pasear al hipopótamo por la acera tras su fugaz excursión.

Dola salió al paso de las acusaciones de que el animal se le pudiera haber escapado. "El suelo está lleno de hoyos y, como estaba muy oscuro, había peligro de que se lastimara. Lo saqué para que pastara en una zona más estable", indicó uno de los dueños de este circo de larga tradición. Pipo permanecía ayer tumbado tras una valla y se incorporó en cuanto vio aparecer unas manzanas. Con gran docilidad, las comía de la mano del cuidador antes de darse un baño.

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