Un anciano de 86 años, llamado Miguel Ll.V., antiguo funcionario internacional que trabajó como traductor en la ONU, fue detenido ayer por matar, presuntamente, a su ex mujer atropellándola con un coche. La víctima, Anne Wanjiru Mureithi, tenía 50 años de edad y era natural de Kenia.

El suceso ocurrió en una lujosa finca de Pollença. El hombre sostuvo ayer que se trató de un accidente y afirma que fue su ex pareja quien se arrojó delante del coche, sin darle tiempo a frenar. Sin embargo, las contradicciones que mostró el detenido apuntan hacia otra versión de los hechos: habría atropellado a la mujer intencionadamente hasta causarle la muerte.

Este suceso ocurrió sobre las ocho y media de la mañana de ayer. La pareja se encontraba en trámites de separación desde hacía meses, pero hacía poco tiempo que el marido había abandonado el hogar conyugal. No era la primera vez que se marchaba del domicilio, pero después siempre regresaba con su esposa. A esa hora Miguel, al que en el pueblo de Pollença le conocen con el apodo de Fotut, acudió a esta finca, que está situada en la zona de es Calvari. Pretendía llevarse un objeto personal, en concreto un busto, que quería tener en su nuevo domicilio. Cuando la mujer vio entrar a su ex marido en la vivienda y al descubrir que se llevaba este objeto, intentó impedirlo. La pareja comenzó a discutir y parece ser que estuvieron a punto de llegar a las manos. El hombre agarró el busto, lo metió el coche y arrancó para irse. La mujer, para evitar que se llevara el objeto, se colocó delante del coche para que su ex marido no se marchara. Pero el hombre aceleró y la víctima quedó bajo el coche. Fue arrastrada varios metros hasta la salida del camino. El hombre mantuvo ayer que no tenía intención de matar a Anne, pero que al verla que se situaba frente al coche se puso nervioso y no supo frenar. Al contrario, aceleró el coche. En esta finca de Pollença, además de la mujer también se encontraba el hijo que tenían en común, un joven de 20 años de edad. Parece ser que el hijo no vio la escena del atropello, pero acudió de inmediato en auxilio de su madre, que yacía en el suelo inconsciente. Entre el hijo y el padre decidieron trasladarla hasta el centro médico más próximo. La trasladaron con el mismo coche con el que fue atropellada. El estado de la víctima era muy grave. Los médicos del PAC de Pollença confirmaron su muerte.

Desde el propio centro médico se avisó de lo ocurrido a la Policía Local de Pollença y a la Guardia Civil. Allí se le comunicó su detención. La Guardia Civil realizó ayer una amplia inspección ocular del escenario donde ocurrieron los hechos. Sobre todo se analizó el vehículo utilizado y se comprobó los golpes que presentaba. Los investigadores intentaban aclarar ayer si las abolladuras en la carrocería encajaban con un atropello accidental, si bien anoche prácticamente se descartaba la versión del antiguo funcionario diplomático y se decantaban por una muerte provocada. Miguel LL.V. había desarrollado casi toda su carrera profesional en el extranjero trabajando como traductor en organizaciones internacionales. El hombre domina varias lenguas. Además del hijo en común, la mujer aportaba otro descendiente que fue adoptado por su esposo cuando decidieron fijar hace años su residencia definitiva en Mallorca.