Un hombre acusado de haber violado de forma continuada a una niña de 13 años en Palma reconoció ayer durante el juicio haber mantenido "entre 20 y 30" relaciones sexuales con la menor, pero puntualizó que todas fueron consentidas por la pequeña. La víctima, por su parte, aseguró que sufrió tocamientos y agresiones durante varios meses, pero que acabó viviendo con normalidad aquellas relaciones porque el procesado le decía que eran "novios".

Durante el juicio, celebrado ayer en la Audiencia Provincial, el acusado, de 37 años, explicó que conoció a la menor porque era la hija de una compañera de trabajo y que durante cinco meses, a mediados de 2005, vivió con ellas. El hombre reconoció que en aquel entonces comenzó a mantener relaciones con la adolescente, que tenía entonces 13 años, sin que esta opusiera resistencia. "Todo lo hacía voluntariamente", explicó el acusado ante el tribunal. "Tuvimos relaciones entre 20 y 30 veces, y nunca se opuso", sentenció.

La víctima explicó que el acusado comenzó a someterla a tocamientos poco después de instalarse en su casa. "Un día estábamos en el sofá y empezó a tocarme por encima de la ropa. No sabía como reaccionar y él me dijo que no contara nada", relató. Según la joven, los abusos subieron de intensidad con el paso del tiempo, pero acabó consintiéndolos porque el acusado le decía que su relación era "normal" y que eran "novios". "No quise contar nada porque sabía que si mi madre se enteraba, le dolería mucho. Yo me sentía la peor persona", afirmó la víctima, que reconoció que el acusado nunca utilizó la fuerza para abusar de ella. "Yo me quedaba paralizada y no sabía como reaccionar", explicó.

La fiscalía considera que estos hechos constituyen un delito continuado de agresión sexual y reclama una pena de once años de cárcel así como una indemnización de 10.000 euros para la víctima por los daños morales sufridos.