Un vehículo deportivo, a los mandos de un joven que apenas hace dos meses que aprobó el carné de conducir, se llevó por delante a dos peatones que iban caminando por la acera de las Avenidas de Palma. El exceso de velocidad se apunta como única causa del accidente.

El suceso se produjo ayer tarde, poco antes de las cinco, en las Avenidas de Palma, a la altura del número 19. El coche invadió la acera tras realizar una brusca maniobra hacia la derecha. Según declaró el conductor, de no más de 20 años de edad, otro coche se cruzó por su carril y no tuvo más remedio que realizar un brusco giro del volante hacia la derecha instantes antes de subir a la acera. El golpe contra el bordillo fue tremendo. El coche perdió el eje y la rueda trasera derecha. Acto seguido, el deportivo salió despedido, recorrió unos 25 metros por encima de la acera y finalmente se estampó contra el barrera metálica del escaparate de una tienda de electrodomésticos.

Ninguno de los dos peatones tuvo tiempo a reaccionar. Uno de ellos, de unos 35 años de edad, se encontraba ayer tarde en estado muy grave. Presentaba un severo traumatismo craneoencefálico. Perdió el conocimiento y los sanitarios que acudieron al lugar tuvieron que aplicarle respiración asistida. El hombre fue trasladado en ambulancia hasta el hospital de Son Dureta.

El otro peatón, un joven de unos 25 años de edad, sólo sufrió golpes. Fuentes médicas calificaron su estado de leve. Fue trasladado en ambulancia a una clínica privada, donde recibió el alta poco después. Un tercer herido, también leve, es un joven que viajaba en el asiento del copiloto del vehículo que se estrelló contra el escaparate. Se quejaba de un dolor en las cervicales.

El accidente provocó un auténtico caos circulatorio al producirse a una hora en la que las Avenidas sufre una mayor concentración de vehículos. La Policía Local de Palma tomó declaración al conductor, quien justificó la maniobra para evitar que otro coche le golpeara. "Fue un movimiento instintivo" declaró a un agente que le tomó declaración. El conductor dio negativo a la prueba de alcoholemia que le realizaron en el mismo lugar del accidente. Aún así, el joven fue conducido a las dependencias policiales de San Fernando, donde le tomaron declaración para aclarar las circunstancias por las que había invadido la acera y arrolló a los dos peatones que iban caminando.

Además de varias unidades de la Policía Local, al lugar acudieron hasta cuatro ambulancias de los servicios sanitarios. El médico del PAC de Escola Graduada, situado a escasos metros del lugar del atropello, fue el primero en atender a los dos heridos, que estaban tendidos sobre la acera. El vehículo quedó completamente destrozado al golpear contra la acera y colisionar posteriormente contra la tienda de electrodomésticos. Fuentes policiales confirmaron que el joven aprobó el carné de conducir el pasado mes de abril.