El cadáver de la niña de 16 meses Ariazna V.G. será trasladado esta mañana a Eivissa donde le será realizada la autopsia. La idea de la familia es trasladar el cuerpo a Granada de donde son originarios. El desgraciado accidente se produjo cuando iniciaban el regreso a su residencia en Palma. Mientras tanto, los cuatro abuelos de la pequeña fallecida se desplazaron con urgencia a Formentera, adonde llegaron ayer mismo.

La niña falleció en el hospital de Formentera, y sus restos permanecerán hasta hoy en el depósito municipal.

En la madrugada de ayer los cuatro abuelos llegaron a la isla para acompañar a sus hijos y han sido ellos los que ayer por la mañana se han hecho cargo de la tramitación de los documentos para el traslado del cuerpo y para autorizar la autopsia. En la mañana de ayer también se desplazó hasta Formentera la hermana del padre.

El Ayuntamiento, a través del departamento de Servicios Sociales, ha dispuesto todo lo necesario para atender a la familia.

El psicólogo y una asistente social están las 24 horas (haciendo turnos), acompañando a los padres dándoles soporte emocional, ya que ambos "están destrozados". Ante el estado de los padres los facultativos han optado por recetar tranquilizantes y sedantes al joven matrimonio lo que les ha permitido dormir durante toda la noche del sábado al domingo, a pesar de que durante el día no paraban de llorar.

El concejal José Ramón Mateos y la concejala de Asuntos Sociales, Antonia Ferrer, también se han puesto a disposición de la familia para atender cualquier necesidad que les pueda surgir. Mateos señaló que "la familia está viviendo un auténtico drama" y añadió que en situaciones de estas características "la sensación de impotencia la tenemos todos".

La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación de lo ocurrido e inmovilizó el coche que aplastó a la pequeña. El Fiat Panda, un vehículo de alquiler, permanecía ayer en el recinto de la empresa propietaria.