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El verano no tiene edad

Mohamed VI y Felipe Ídem, de boda en Palma

Mohamed VI y Felipe Ídem, de boda en Palma

Mohamed VI y Felipe Ídem, de boda en Palma / TORRELLÓ

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Matías Vallés

Matías Vallés

Mohamed VI era solo Sidi Mohamed, el hijo de Hassan II, cuando visitó Mallorca en dos ocasiones a lo largo de la década de los ochenta. Juan Carlos I eligió el hotel Valparaíso para limar en 1982 con su hermano marroquí las asperezas centradas en la reivindicación del Sahara, Ceuta y Melilla por parte de Rabat, porque nada cambia. Hubo que redecorar íntegramente la suite del monarca alauita, que había reclamado cuarenta habitaciones para su séquito y una actuación del cuarteto La Pequeña Compañía.

Sin embargo, la visita estelar de Mohamed VI tuvo lugar en septiembre de 1989. Asistió como invitado a la boda de Kyril de Bulgaria, el mejor amigo de Felipe de Borbón, con Rosario Nadal. El enlace reunió en la Almudaina a un Rey en ejercicio y dos futuros monarcas. Aunque los herederos de los países vecinos y por tanto enfrentados fueron inseparables, se ignora si se besaron para saludarse como hacían sus padres respectivos.

Mohamed VI y Felipe Ídem, de boda en Palma

Mohamed VI y Felipe Ídem, de boda en Palma / EUROPA PRESS

En aquel momento, parecía inverosímil que Felipe VI efectuara la dura declaración de la semana pasada en defensa de Ceuta. En el aspecto fisionómico dominante en esta sección, cuesta imaginar que el príncipe marroquí se haya convertido en el personaje desgastado que discurseaba mientras decenas de miles de sus jóvenes compatriotas llevaban a cabo la «violación de la integridad territorial española», con un balance de un centenar de muertos.

Los besos y bofetones, de momento verbales, entre borbones y alauitas confirman el papel de epicentro neutral y neurálgico de Mallorca. Por no hablar de la fascinante vestimenta de Mohamed VI en el enlace de Rosario&Kyril. Tocado con un fez, lucía la túnica tradicional de su país en seda natural abrillantada y zapatos blancos. Reinaría diez años después, Felipe VI tendría que esperar un cuarto de siglo.

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