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Ni flotadores ni colchonetas: la advertencia de la OCU para evitar sustos en el mar

La organización recuerda que las colchonetas, flotadores y grandes figuras con forma de animal son juguetes acuáticos, no elementos de seguridad, y pueden ser arrastrados rápidamente por el viento y las corrientes

La OCU recuerda que los flotadores grandes pueden ser arrastrados rápidamente por el viento y las corrientes

La OCU recuerda que los flotadores grandes pueden ser arrastrados rápidamente por el viento y las corrientes / F. Mertehikian

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La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado una advertencia sobre el uso de hinchables acuáticos durante el verano, especialmente en el mar. La entidad recuerda que las grandes figuras con forma de animal, las pequeñas barcas, las colchonetas y la mayoría de los flotadores son juguetes y no dispositivos diseñados para garantizar la seguridad de los bañistas.

El aviso resulta especialmente relevante en lugares como Mallorca, donde durante los meses de verano miles de residentes y turistas utilizan diariamente este tipo de productos en playas y calas. El viento y las corrientes pueden arrastrar un hinchable con rapidez y alejarlo de la costa, incluso cuando aparentemente el estado del mar es tranquilo.

La OCU señala que estos productos no están obligados a cumplir las mismas normas de flotabilidad que los chalecos salvavidas u otros elementos de seguridad. Por este motivo, recomienda evitar su uso fuera de piscinas controladas y extremar la vigilancia cuando los utilizan menores.

Los hinchables no son elementos de seguridad

Uno de los principales errores de los bañistas es considerar que una colchoneta o un flotador pueden servir como protección frente a un posible ahogamiento. Sin embargo, la OCU insiste en que se trata de juguetes acuáticos que pueden volcar, perder aire o alejarse de la orilla.

Los niños no deberían utilizar grandes hinchables en el mar, pantanos o ríos. Una ráfaga de viento o una corriente puede arrastrarlos rápidamente y dificultar su regreso a tierra firme.

El riesgo también afecta a los adultos. La organización advierte especialmente sobre el peligro de quedarse dormido encima de una colchoneta. Mientras la persona descansa, el hinchable puede desplazarse mar adentro sin que el usuario sea consciente de la distancia recorrida.

En las piscinas, aunque no exista el riesgo de ser arrastrado por una corriente, también deben adoptarse precauciones. La OCU aconseja no lanzarse sobre los hinchables desde el borde, ya que el rebote podría impulsar al bañista contra el bordillo y provocar golpes o lesiones.

Los manguitos y chalecos tampoco sustituyen la vigilancia

Los manguitos, chalecos y burbujas de flotación pueden ayudar a los niños mientras aprenden a nadar, pero no eliminan el riesgo de accidente. Siempre debe haber un adulto cerca, prestando atención constante y situado a una distancia que le permita intervenir inmediatamente.

La vigilancia debe ser activa. No basta con permanecer en la misma playa o piscina mientras se consulta el teléfono móvil, se conversa o se realizan otras actividades.

La OCU recuerda que los pediatras desaconsejan los flotadores de cuello para bebés

La OCU recuerda que los pediatras desaconsejan los flotadores de cuello para bebés / Ingimage

La organización también recuerda que los pediatras desaconsejan los flotadores de cuello para bebés. Estos productos pueden generar una falsa sensación de seguridad y no sustituyen en ningún caso el contacto directo y la supervisión de un adulto.

De las 217 personas fallecidas por ahogamiento en España durante el primer semestre de 2026, 10 murieron en Baleares. Ocho de esos fallecimientos se registraron solo en junio. Las causas son muy variadas, pero entre los factores de riesgo se encuentra el uso inadecuado de hinchables en playas, piscinas, ríos y pantanos.

Elegir playas con servicio de socorrismo

La primera recomendación de la organización es acudir preferentemente a playas con socorrista. La presencia de profesionales permite responder con mayor rapidez ante un accidente, aunque nunca debe utilizarse como excusa para reducir la vigilancia de los menores.

En piscinas públicas y en determinadas piscinas comunitarias, la presencia de socorrista es obligatoria dependiendo del número de viviendas y de la superficie de la instalación. En cualquier caso, los responsables de los menores deben permanecer atentos incluso cuando exista personal de vigilancia.

Socorristas en la playa de Can Pere Antoni.

Socorristas en la playa de Can Pere Antoni. / B. Ramon

Respetar siempre el color de las banderas

La OCU insiste en la importancia de respetar las banderas de las playas. La bandera verde indica unas condiciones generalmente favorables para el baño, mientras que la amarilla advierte de una situación poco favorable que exige precaución.

La bandera roja prohíbe el baño. Entrar en el agua cuando ondea esta señal no solo pone en riesgo al bañista, sino también a los socorristas que podrían tener que intervenir.

En el caso de los menores, la precaución debe ser todavía mayor cuando hay bandera amarilla, oleaje o viento. Un hinchable ofrece una gran superficie de resistencia y puede desplazarse con más rapidez de la esperada.

Chaleco salvavidas para navegar o practicar deportes náuticos

Quienes vayan a navegar en una embarcación de recreo o practicar algún deporte náutico deben utilizar un chaleco salvavidas homologado. Los niños también tienen que llevar uno adecuado a su tamaño y peso.

Una colchoneta, unos manguitos o un flotador convencional no pueden sustituir al chaleco. Este último está diseñado para mantener a la persona a flote y cumplir unas normas específicas de seguridad.

Precaución con los saltos y las carreras

La OCU recomienda evitar los saltos en aguas turbias o en zonas cuya profundidad se desconozca. Bajo la superficie puede haber rocas, desniveles u otras personas que no resulten visibles desde fuera.

En las piscinas, los niños no deberían correr ni jugar cerca de los bordes, donde el suelo suele estar mojado y aumenta el riesgo de resbalones y caídas.

También hay que evitar lanzarse al agua desde rocas, acantilados o lugares no habilitados, una práctica especialmente peligrosa cuando no se conoce el fondo.

Un  niño difruta en una piscina con  un hinchable

Un niño difruta en una piscina con un hinchable / Ingimage

Qué hacer si faltan las fuerzas en el mar

Cuando una persona se encuentra agotada dentro del agua, la recomendación es pedir ayuda agitando los brazos y tratar de conservar la calma. La OCU aconseja colocarse de espaldas e impulsarse suavemente con las piernas para mantenerse a flote.

Cuando existe una corriente de retorno, no se debe luchar directamente contra ella tratando de alcanzar la orilla en línea recta. Lo aconsejable es nadar en paralelo a la costa hasta salir de la zona de corriente y, posteriormente, dirigirse hacia tierra firme.

Salir del agua si comienza una tormenta

Si empieza a llover y se observan rayos, los bañistas deben abandonar inmediatamente la playa o la piscina. El agua conduce la electricidad y el riesgo es especialmente elevado en el mar debido a la presencia de sal.

La recomendación es buscar refugio en un lugar cerrado y alejarse tanto del agua como de objetos metálicos o zonas expuestas.

Llamar al 112 en caso de emergencia

Ante un accidente en el agua, la OCU recuerda que se debe llamar inmediatamente al teléfono de emergencias 112. La organización también pide no sobreestimar las propias fuerzas antes de intentar un rescate, especialmente en el mar.

Entrar en el agua sin preparación o sin material adecuado puede convertir al rescatador en una segunda víctima. Siempre que sea posible, se debe alertar a los socorristas y lanzar a la persona un objeto que flote sin perderla de vista.

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