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Riesgo de incendios

Los "fuegos extremos" de Zaragoza y Guadalajara ya elevan a 100.000 las hectáreas quemadas en España: "Lo que queda de verano puede ser aún peor"

Los expertos advierten de que la extensión es tan solo un factor más a tener en cuenta y alertan de que el escenario climático es muy complicado

El incendio de Castilla-La Mancha avanza sin control y ya ha arrasado más de 26.000 hectáreas

Imágenes aéreas del incendio en Zaragoza

Imágenes aéreas del incendio en Zaragoza / Lucía Feijoo Viera / PI STUDIO

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Guillem Costa

Barcelona

Los grandes incendios registrados en Guadalajara y Zaragoza elevan hasta las 110.000 hectáreas la superficie quemada en España en lo que va de 2026, según los datos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). El balance se produce en un contexto que preocupa a los expertos, puesto que todavía queda mucha temporada de verano. Ferran Dalmau, ingeniero forestal de la Fundación Pau Costa, avisa de que el escenario climático es muy complicado: "Estamos enlazando una ola de calor con otra, y la situación todavía puede ir a peor".

La mitad de las hectáreas quemadas han sido terrenos forestales

Las altas temperaturas, combinadas con el estado de la vegetación, aumentan el riesgo de que los fuegos sean considerados extremos. "La vegetación no tiene margen para recuperar la humedad y puede ser que los incendios aún no hayan mostrado todo su potencial", considera Dalmau. A la acumulación de días cálidos, además, se suma la amenaza de viento y tormentas secas que van acompañadas de rayos. "Los fuegos originados por este tipo de fenómeno a menudo son rápidos, simultáneos y en zonas de difícil acceso", resume el experto.

Incendio de Los Gallardos, en imágenes

Incendio de Los Gallardos, en imágenes. / Javi Carrión / Javi Carrión

La extensión de hectáreas afectadas por el fuego se explica principalmente por incendios como el de La Mierla, en Guadalajara (más de 26.000 hectáreas), y el de Cinco Villas, en Zaragoza (más de 15.000). Pero también hay que tener en cuenta sucesos como el de San Bartolomé de la Torre, en Huelva (4.600 hectáreas), y el de Los Gallardos, en Almería (5.400 hectáreas), que dejó varias víctimas mortales. En Catalunya, el incendio más destacado ha sido el de la Bisbal d'Empordà, con algo más de 2.000 hectáreas quemadas. No obstante, los bomberos subrayan que el fuego tenía capacidad para extenderse por todo el macizo de Les Gavarres.

Megaincendios o incendios extremos

Más allá de la superficie calcinada, los especialistas reclaman que la gravedad de estos episodios se valore a partir del comportamiento del fuego y no únicamente por el número de hectáreas afectadas. Martí Rosell, subinspector de Bombers de la Generalitat, detalla a EL PERIÓDICO que es clave tener en cuenta todos los aspectos: "La intensidad y la velocidad son factores determinantes". "Un incendio de 50 hectáreas con una intensidad muy alta puede ser mucho peor que uno de 10.000 a baja intensidad", sostiene Rosell en conversación con EL PERIÓDICO.

El incendio de Guadalajara ya ha arrasado 26.000 hectáreas y desplaza a 1.200 personas

El incendio de Guadalajara ya ha arrasado 26.000 hectáreas y desplaza a 1.200 personas / Agencias

El subinspector propone hablar de "incendios extremos" y no recurrir al término, muy empleado en Europa, de "megaincendios", una denominación muy asociada a la extensión y no al comportamiento del fuego. Los dos últimos grandes fuegos declarados en España han tenido precisamente este tipo de evolución. La magnitud del perímetro es una consecuencia del hecho de que el fuego escapara de la capacidad de extinción. Rosell avisa de que, en Catalunya, las circunstancias son propicias para que se den más fuegos extremos. "El incendio de Les Gavarres, por ejemplo, tuvo comportamientos extremos y tenía potencial de devorar más de 10.000 hectáreas", ejemplifica.

"Estamos enlazando una ola de calor con otra, y la situación todavía puede ir a peor"

Ferran Dalmau

— Ingeniero forestal de la fundación Pau Costa

Dalmau coincide en que la superficie es solo uno de los parámetros a analizar. "Se puede hablar de la superficie afectada, pero no es lo mismo que arda arbolado, matorral o un cultivo", señal. De las 110.000 hectáreas quemadas en España en lo que llevamos de año, unas 50.000, casi la mitad, han sido terrenos forestales.

Calefactor doméstico

Para mostrar la energía que puede liberar un frente de llamas, Dalmau utiliza el ejemplo de un calefactor doméstico. "La potencia de estos aparatos es de unos dos kilovatios", expone. En cambio, la intensidad de un incendio forestal puede alcanzar miles de kilovatios por cada metro de frente. "Los equipos de extinción pueden actuar directamente, dependiendo de las condiciones y de los medios disponibles, ante fuegos que liberan entre 4.000 y 10.000 kilovatios por metro de frente", asegura. Por encima de estos umbrales, los operativos tienen dificultades para afrontar la extinción.

Otras variables importantes son la velocidad de propagación, la longitud de las llamas (según el ingeniero forestal, se pueden abordar cuando no superan los 3,5 metros), la generación de focos secundarios, el desarrollo de pirocúmulos y la afectación a bienes y personas.

"Los últimos incendios han mostrado comportamientos extremos y será necesario estudiarlos con detenimiento", afirma Dalmau. El experto destaca especialmente el caso de Los Gallardos: "Aunque el territorio afectado no presentaba una carga de combustible comparable a la de grandes masas forestales, el incendio desarrolló un comportamiento muy peligroso".

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Fuente: El Periódico

TEMAS

  • incendios forestales
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