Tauromaquia
Perera puso el toreo, Olga Casado las ganas y Antonio Ferrera forzó un indulto
Aparte del brutal calor, igual el cartel no tiraba tanto del público como cabría pensar y en este ambiente tórrido se lidiaron cuatro toros de El Capea.

Perera puso la seriedad, el temple y el buen torero. / Guillem Bosch

José Luis no es aficionado taurino, pero podría llegar a serlo en un futuro más o menos inmediato. A él le gustan Las Corralejas, una especie de capea popular. En una plaza de talanqueras sueltan un toro y en la fiesta participan caballos, aficionado que incluso colocan banderillas…se vive en su Colombia natal, especialmente en la zona atlántica de aquel país.
Si José Luis hubiera presenciado la corrida de ayer en Muro…posiblemente habría querido asistir a otra o no. Iniciada con veinte minutos de retraso tuvo un metraje excesivo. Salimos de la plaza casi a las diez de la noche. Con media entrada, con la sombra casi llena y poca gente en el sol, dónde era un auténtico «milagro» que el público pudiera aguantar a más de treinta y cinco grados.
Aparte del brutal calor, igual el cartel no tiraba tanto del público como cabría pensar. Y en este ambiente tórrido se lidiaron cuatro toros de El Capea. Los dos primeros de muy escasa presencia. Nobles en general. Y dos novillos de Crimen Lorenzo, el segundo un gachito que parecía más bien un eral algo adelantado. Se dejaron torear. Los pesos mejor obviarlos.
Antonio Ferrera llegó a Muro con su «circo» a cuestas, que es como le catalogan en los madriles por su hacer. Lo más destacado de su espectáculo es como forzó el indulto de su primer oponente, «Listoncillo» de nombre. Un animal noble sin cara: muy gacho. El indulto se debe otorgar a aquellos animales que por su juego se les perdona su vida y que además sirvan al ganadero para padrear en su casa. Este animal cierto que era muy noble, que Ferrera lo toreó a placer por los dos pitones…pero no era de indulto, entre otras cosas porque el reglamente prohíbe los indultos en plazas de tercera, como es la Monumental de Muro.

Ferrera llegó a Muro con su «circo» a cuestas. |
Y al indulto que provocó Ferrera invitando al público a pedirlo, como ya ocurrió con el mismo Ferrera en esta plaza en el 2005, aunque en aquella ocasión la presidenta Esperança Rexacho no se lo permitió. Pero, ayer se encontró con una presidencia desnortada, que cuando le mandó el primer aviso, ya debían haber sonado los tres y haber devuelto el animal a los corrales. Paseo el ruedo junto con el ganadero Pedro Moya, su hijo Pedro, también matador de toros y su nieto. Ayer presidía el torero José Barceló «Campanilla» asesorado por el veterinario Juan Oliver y el exmatador Antonio Cortés. Uno quiere pensar que su reloj o no funcionaba o se atrasaba. donde debía haber habido avisos hubo silencio. Ferrera banderilleó los dos toros, en el segundo acompañado de Gabriel Pericás, que actuaba como sobresaliente de Olga Casado. En su segundo, que tenía algo más de presencia y pitones, volvió a estar en su tónica habitual. Mientras estaba a punto de entrar a matara desde la solanera le llamaron «payaso», y acabó con su astado de un inmisericorde «bajonazo» y llegaron a sus manos dos orejas y rabo. Inaudito. El toro lo había brindado a El Capea y al mejicano Armillita, ambos matadores son consuegros. Miguel Ángel Perera puso la seriedad, el temple y el buen torero. Estuvo muy variado con el capote y fue muy aplaudido por un público entregado toda la tarde. El uso en tres ocasiones de el descabello en su primero, hizo que el ambiente se enfriara y aunque el trasteo había muy variado. Todo quedó en silencio. En el quinto salió Perera muy dispuesto a conseguir un triunfo y estuvo a punto de conseguirlo. Se pidió el indulto para su oponente, pero Perea no «calentó» al público lo suficiente y cobró dos pinchazos antes de una estocada. El toro tuvo una muerte de bravo y tardó mucho en doblar. Sonaban ya algunos silbidos.

Olga Casado se está haciendo como novillera. |
Al final todo acabó en una vuelta al ruedo que premiaba el conjunto de su actuación. A la novillera Olga Casado le cuidan mucho el ganado. Dos novillos de no mucha presencian le permitieron lucirse de forma variada tanto con el capote como con la muleta. Olga Casado se está haciendo como novillera, muestra muchas ganas y no se arredra ante los novillos. A su primero, por ejemplo, le dio unos estatuarios muy ceñidos y unas poncinas, al estilo del maestro Ponce, que fueron muy aplaudidas. Mató bien a sus dos oponentes lo que permitió cortar un total de cuatro orejas y salir a hombros junto con Ferrera.
Organizaciones antitaurinas expresan su rechazo
Integrantes de las organizaciones animalistas Satya Animal, con el respaldo de PETA, Fundación Franz Weber, Mallorca Against Bullfighting y Progreso en Verde protestaron ayer por la tarde frente a la plaza de Muro en contra de un espectáculo que consideran «basado en la explotación, el sufrimiento y la muerte de animales por puro entretenimiento». Una vez más, estas organizaciones expresaron de manera pacífica su preocupación por el hecho de que las corridas de toros sigan siendo accesibles para los menores.

Organizaciones animalistas Satya Animal, con el respaldo de PETA, Fundación Franz Weber, Mallorca Against Bullfighting y Progreso en Verde protestaron ayer por la tarde frente a la plaza de Muro / Redacción Cultura
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