Ni el móvil ni la velocidad: el gesto 'inofensivo' que la DGT castiga con 500 euros y 6 puntos
Lo que muchos consideran un gesto sin importancia es ahora una infracción muy grave. Te explicamos por qué este descuido puede vaciarte la cartera y dejarte sin medio carné de conducir

Un guardia civil multa a un conductor.
Hay infracciones que todo conductor tiene grabadas a fuego: usar el teléfono, superar los límites de velocidad o conducir bajo los efectos del alcohol. Sin embargo, existe una práctica aparentemente menor, casi automática para muchos, que la normativa actual sitúa al mismo nivel de gravedad que las infracciones más peligrosas.
Lo que para algunos es un simple gesto sin importancia, para la Dirección General de Tráfico (DGT) es una infracción muy grave que conlleva una de las sanciones más temidas: 500 euros y la pérdida de 6 puntos del carné.
El fin de la permisividad: tirar la colilla ya no es "un descuido"
La clave de esta sanción, que sigue pillando por sorpresa a miles de conductores, reside en el endurecimiento de la última Ley de Tráfico y Seguridad Vial. El objetivo ha dejado de ser solo el civismo o la limpieza para centrarse en la seguridad pública.
La base legal que lo cambia todo
El texto es tajante y no deja lugar a la interpretación. El artículo 13.4 de la ley establece la prohibición de: "Arrojar a la vía o en sus inmediaciones cualquier objeto que pueda dar lugar a la producción de incendios o, en general, poner en peligro la seguridad vial".
Al elevarse a la categoría de infracción muy grave (artículo 77.x), este gesto se equipara en dureza a conductas que antes considerábamos mucho más peligrosas.
¿Por qué se castiga con tanta dureza?
Muchos conductores se preguntan: ¿De verdad una colilla es tan peligrosa como ir a 180 km/h? Para la DGT, la respuesta es sí, y los motivos son tres:
- Riesgo de Incendio: Un cigarrillo mal apagado en la cuneta es el origen de miles de hectáreas quemadas cada año, especialmente en los meses de calor y en vías rodeadas de monte.
- Peligro para otros usuarios: Una colilla volando puede impactar en el casco de un motorista o en el pecho de un ciclista, provocando quemaduras, distracciones o caídas fatales.
- Efecto distracción: El propio acto de deshacerse del cigarrillo implica soltar el volante y desviar la atención de la carretera durante unos segundos críticos.
¿Quién te puede pillar? (No solo son los radares)
Mucha gente piensa que, si no hay una patrulla de la Guardia Civil justo detrás, no habrá multa. Error. Actualmente, la vigilancia de este "gesto" se realiza de varias formas:
- Drones de la DGT: Son casi indetectables desde el habitáculo y graban el momento exacto en que el objeto sale por la ventana.
- Cámaras de vigilancia: Las mismas cámaras que controlan el uso del cinturón o el móvil tienen resolución suficiente para detectar este acto.
- Helicópteros Pegasus: Su visión desde las alturas permite seguir la trayectoria de cualquier objeto lanzado desde un coche.
- Denuncias de otros conductores: Cualquier ciudadano puede denunciar el hecho si aporta pruebas o testigos (aunque esto es menos frecuente).
¿Qué pasa si el que tira la colilla es el acompañante?
Esta es una de las dudas más frecuentes. La ley especifica que la responsabilidad de la seguridad vial recae sobre el conductor, pero en este caso hay matices:
- Si el agente identifica al acompañante, la multa de 500 euros será para él.
- Sin embargo, el acompañante no pierde puntos, ya que estos van ligados exclusivamente al permiso de conducir de quien maneja el vehículo.
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