Gastronomía
El cambio de Voro en Mallorca: un único menú de 28 pases y 240 elaboraciones para esta nueva temporada
El restaurante de Álvaro Salazar, con dos Estrellas Michelin y tres Soles Repsol, acaba de descorchar su octavo curso en Canyamel y mantiene algunos de sus platos más reconocidos del mundo

El chef Álvaro Salazar, de Voro. / Voro
Voro ha abierto este viernes 20 de marzo una nueva temporada en Canyamel con un cambio de calado en su propuesta: por primera vez desde su apertura, el restaurante de Álvaro Salazar servirá un único menú degustación. El establecimiento, uno de los grandes referentes de la alta cocina en Mallorca y distinguido con dos Estrellas Michelin y tres Soles Repsol, inicia así su octavo curso con una experiencia concentrada en 28 pases y más de 240 elaboraciones.
La decisión, según explica el propio chef, responde a la evolución natural del proyecto y al comportamiento de la clientela en los últimos años. Cerca del 90% de los comensales elegía el menú largo, una tendencia que ha llevado al equipo a condensar toda su propuesta en un único recorrido gastronómico.
Bajo el nombre de Devoro, el nuevo menú quiere mostrar de forma íntegra el discurso culinario del restaurante. “Creemos que es la forma más coherente de mostrar todo lo que tenemos que decir. Invitar al comensal a recorrer el menú completo es también una manera de garantizar que la experiencia sea exactamente la que buscamos ofrecer”, señala Salazar.

Cangrejo azul: cilindro de espirulina y nori, cangrejo azul aliñado y corales de cangrejo, una de las elaboraciones del restaurante Voro. / Voro
Trabajo técnico complejo
Detrás de esa experiencia hay un trabajo técnico muy complejo. Aunque el cliente recibe en mesa 28 pases, el equipo ha desarrollado alrededor de 240 elaboraciones individuales que se integran en los distintos platos. “Detrás de cada pase hay mucho trabajo y múltiples recetas que se alinean para construir un solo plato. Es un proceso exigente, pero forma parte de nuestra manera de entender la cocina y de nuestra búsqueda constante de mejora”, explica el chef.
Pese a la reformulación del menú, Voro mantiene intacta su identidad, definida por Salazar como una “lectura andaluza del Mediterráneo”. En ella, el producto mallorquín conserva un papel protagonista, aunque siempre filtrado por las raíces y la mirada del cocinero. El chef insiste en que la isla ha marcado de forma decisiva la evolución de su cocina. “Soy el cocinero que soy gracias al lugar donde cocino. El entorno, el producto y el día a día en Mallorca han influido directamente en nuestra manera de entender la gastronomía”, afirma.

Patito al cubo del restaurante Voro: Polvo de maiz, eponja de caldo de pato con azafrán, parfait de sus interiores y especias brut con galleta ligera de maiz. / Voro
La nueva temporada también conserva algunos de los platos más emblemáticos del restaurante, convertidos ya en parte de su legado. Entre ellos figura Ramallet y mahonés, seleccionado por los inspectores de la Guía Michelin como uno de los once mejores platos del mundo. Junto a él, el postre Fresas, rosas e hibiscus ha situado a Voro entre los restaurantes más reconocidos del país, al haber logrado presencia simultánea en las selecciones nacionales de mejores platos y mejores postres.
La reapertura llega en un momento de consolidación para el proyecto gastronómico de Álvaro Salazar. Voro se ha afianzado como una de las grandes mesas de la cocina española contemporánea, mientras que Cap Vermell Grand Hotel, donde se ubica el restaurante, ha sumado en los últimos tiempos nuevos reconocimientos internacionales. El hotel ha sido distinguido con una Llave Michelin y también con el Prix Versailles, premio impulsado por la Unesco que pone en valor su arquitectura y su integración en el paisaje.
- El mejor lugar de Mallorca para ver el eclipse total de Sol de agosto: esta es la zona donde mejor se disfrutará
- La presión turística invade los últimos rincones vírgenes de Mallorca: grupos guiados recorren el litoral hasta la playa de es Carbó
- Un anciano de 93 años recibe una paliza durante un atraco en Campos
- La estación intermodal de Palma ha sido escenario de un gran simulacro de emergencias este domingo
- Marzo se cierra con un aumento en el despido de fijos discontinuos de Mallorca
- Palma, ciudad sin bancos: «Para sentarse hay que pagar»
- Un joven del primer edificio intergeneracional de Palma devuelve la ilusión a su vecino de 83 años con un concierto sorpresa para que vuelva a tocar la guitarra
- Piden ayuda para salvar a un mallorquín ingresado en un hospital de Tailandia: 'Está en una situación crítica