La foto contada
La peligrosa niña adoctrinada

La foto contada | La peligrosa niña adoctrinada: Una niña corre por las calles de Palma. / Xisco Alario
Tenga cuidado estimado lector, preciosa lectora. El que avisa no es traidor. Una horda de niños en proceso de adoctrinamiento asiste al colegio de El Molinar. Por suerte, los paladines de la libertad del Ayuntamiento de Palma cuidan a los pequeños, igual que a los desalojados de la cárcel antigua, y se pusieron a trabajar como lo que son: guardianes de las buenas formas. En un gesto destacable, digno de moral republicana y democrática, impidieron que los alumnos se acercaran al busto de Aurora Picornell para realizar una actividad programada por el Día Internacional de la Mujer.
Cualquier persona normal, común y corriente no puede estar más de acuerdo con semejante acierto institucional. Coherencia, por favor: ¿Cómo puede ser que a profesores de un colegio público se les ocurra contarles a los alumnos, en el contexto del 8M, quién fue Aurora Picornell, militante política asesinada durante la dictadura?
Vecinos de El Molinar, personas educadas sin ideología, buena gente quiero decir. O sea: hacedores del bien, honorables seres humanos, como usted, como yo, que no insultamos a las abuelas por la calle, levantamos la caca del perro y no le bebemos la leche al gato, debemos tener cuidado ante el peligro inminente de una revolución escolar que acecha en el barrio. La advertencia que sigue debería tener una recepción empática en Marivent y en el Consolat del Mar, en el Consell de Mallorca y en Salvamento Marítimo, por las dudas.
Ahí va. Anoten: profesores malignos con genes de inmigrante se empecinan en inocular en los alumnos el peligroso virus del pensamiento, la posibilidad de discutir y discernir, de abrirse al mundo, de generar dudas y conversaciones, de aprender a confrontar puntos de vista, de enseñar a ser personas en una sociedad compleja y difícil, con una crueldad inusitada y espantosa que escala a diario. Menudo adoctrinamiento. Vaya manera de educar. Así es como estos cachorros de activistas, peligrosos y desalmados, comienzan a compartir lo que aprenden en la escuela, en la calle, en la vida. ¿Cómo es posible? ¿A quién se le ocurre generar un entredicho en la mesa familiar? ¿Qué es aquello de salir al mundo a poner en duda el sentido común? (Spoiler: es el menos común de los sentidos).
Lo sabíamos. Este país no tiene rumbo con tanto docente ideologizado inserto en nuestras familias castas y pudorosas. Ahora que lo pienso mejor, habría que revisar un poco con quién uno se mezcla, comparte sus días. Es natural y de buen cristiano impedir que los niños caminen por la calle con sus docentes por más que las familias hayan aceptado la actividad.
De todos modos, Xisco Alario, siempre bien ubicado para tomar cualquier foto, en especial en situaciones de peligro como demuestra esta imagen contundente, captó la presencia en El Molinar de una insurrecta adoctrinada, que tal vez tenga antecedentes. Lo cierto es que en un rapto de virulencia descarnada, la niña del demonio salió veloz a abrazar al busto que recuerda a Aurora Picornell, justo en la semana en la que los parlamentarios de Vox y PP derogaron la Ley de Memoria Democrática en Balears. Viva el sentido común. Es evidente que de niños no fueron adoctrinados. ¡Qué envidia!
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