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Barbería

Nerea Arias, barbera mallorquina: “Ser mujer en un oficio de hombres marca mucho la diferencia”

En 2026 arranca su Tour From vision to make art por ciudades españolas como Valencia y Barcelona entre otras, y también da el salto a Uruguay para enseñar la parte teórica y práctica de su profesión

Nerea Arias, barbera: "Nunca he tenido miedo de entrar en un trabajo donde hay más hombres que mujeres"

Bernardo Arzayus

Palma

Cuando Nerea Arias (Palma, 2003) se arriesgó, descubrió que su pasión es la barbería. Dejó su formación en el grado medio de Máquina en Mallorca y se marchó a Granada con 18 años para averiguar si lo que atraía se convertiría en su profesión. Cuatro años más tarde, trabaja en plena Gran Vía de Madrid y, en este 2026, arranca su Tour From vision to make art por Gran Canaria, Valencia, Barcelona, Málaga y Valladolid y también en Sudamérica, en Uruguay para explicar la parte teórica y práctica de su trabajo. Es una mujer en un oficio de hombres, pero como ella dice: “Me los he comido a todos”. Esta es su historia.

Nerea Arias - Barbera

Nerea Arias - Barbera / Bernardo Arzayus Pereanez / DMA

Como la mayoría de los cambios importantes, el interés de Nerea por la barbería fue repentino. “La vida que yo tenía en Mallorca no me gustaba. Lo que estudiaba no me atraía y un día, con 18 años, le dije a mi padre que quería dejar el grado medio de Máquina para buscar lo que verdaderamente me atrae. Le pedí a mis amigos que me aconsejaran sobre qué me veían siendo. Mirando en internet vi el curso para estudiar barbería en Granada. Y, de un día para otro, me lancé. Solo pensé que si me gusta: bien. Si no, al menos lo había intentado”, explica.

"Mi cabeza hizo click"

Dejó Mallorca porque no se sentía “cómoda” en la isla. Entonces, se arriesgó con lo único que le llamó la atención y la apuesta no le pudo salir mejor: “Duró seis meses y es la mejor experiencia de mi vida. Pegué el salto de estar encerrada en una clase en una silla escuchando a alguien al que no le gusta lo que está explicando a entrar en otra aula donde hay más personas como yo que hacen lo que les gusta prestando atención a un profesor que te enseña algo que le atrae. Allí mi cabeza hizo click, me llamó todavía más la atención y ya tuve ganas de ir a clase y formarme”.

Su gran cambio fue saber qué quería hacer con 19 años: “Creo que he vivido un poco avanzada a mi edad. Todo lo que hacen los chavales de mi edad ya lo he vivido. Y como ya lo he vivido, no quiero seguir perdiendo el tiempo. Sé lo que quiero y lo que no. Mientras la gente sale de fiesta, bebe y se droga, estoy trabajando para tener mi propio negocio a los 30 años”.

Vivir en una caravana en Mallorca

Al acabar el curso en Granada regresó a Mallorca con algunas complicaciones. “Viví en una caravana de 12 metros cuadrados junto a mi pareja. Tuvimos conflictos, agobios, pero sobre todo sentí muchas ganas de explotar mi potencial y no poder”, detalla. Nerea comenzó a trabajar en una barbería y, poco después, se mudaron a un piso.

En 2025 llegó un nuevo cambio: se mudaron a Madrid. “Sentía que me había comido la isla. Había dado formación aquí, tenía la agenda llena con una semana de antelación y siempre quiero más. No en el sentido de avariciosa, si no de percibir que tengo ese potencial y, si puedo darlo, ¿Por qué debo dejarlo dentro de mí y no mostrarlo? Por eso di el paso”, apunta.

Influencer en redes sociales

Un salto también motivado porque su popularidad no deja de crecer en redes sociales. En TikTok cuenta con 140.000 seguidores, mientras que en Instagram tiene 40.000. “A mí me han criticado mucho porque antes hacía otro tipo de contenido. Era más viral. Y cambié porque quiero que me reconozcan por mi nombre y por mi trabajo. Ahora es de valor y no de usar y tirar, lo van a necesitar siempre. Tengo menos visitas, pero porque me dirijo a un nicho mucho más cerrado que antes”, subraya.

“Hay muchas más mujeres barberas, pero siento que mi manera de ser en redes sociales, de vestir, de expresarme de hablar… es única. No hay más barberas como yo en ese sentido. Entonces, creo que eso también ha llamado la atención. El estilo que llevo, cómo me muevo, lo que hago, los vídeos… Me grababa como si la gente estuviera conmigo. Ser mujer en un oficio de hombres también marca mucho la diferencia”, cuenta y añade: “Nunca tuve miedo ni vértigo de entrar en este trabajo. Si no al revés, tenía ganas de comérmelos a todos”.

Nerea trabaja en una barbería en plena Gran Vía en Madrid y el 15 de febrero da la primera formación de su Tour en Gran Canaria, las inscripciones están disponibles en su página web (nereaarias.com).

Se diferencia del resto con las “ganas”. “Con esto y con la creatividad que haya dentro de ti creas tu estilo. Al final ser barbero es un arte, es como pintar un cuadro”. “El día que le corte al cantante JC Reyes, cuelgo las botas”, cierra Nerea Arias.

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