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Así es el día a día de un mallorquín trabajando en el campo en Nueva Zelanda

Toni comparte en redes su rutina como jornalero, una experiencia que cada vez más jóvenes de Mallorca eligen vivir para aprender idiomas, ahorrar y conocer mundo

Este es el día a día de un mallorquín trabajando en el campo en Nueva Zelanda

Este es el día a día de un mallorquín trabajando en el campo en Nueva Zelanda / SkyScanner | toniiameer

Palma

Un joven mallorquín que reside actualmente en Nueva Zelanda ha llamado la atención en redes sociales tras publicar un vídeo en el que muestra cómo es su jornada laboral trabajando en el campo, una experiencia que forma parte de su aventura vital lejos de Mallorca.

Cada vez más mallorquines deciden marcharse al extranjero para vivir una nueva experiencia, mejorar idiomas y conocer otras culturas, y Toni ahora documenta su día a día como jornalero en una finca agrícola del país oceánico.

Una rutina madrugadora en el campo

El vídeo comienza con un desayuno contundente para afrontar la jornada. Tras ello, el joven coge el coche y se dirige al trabajo, donde reconoce que ese día llegaba tarde y lo primero que hizo fue saludar a su jefa antes de ponerse manos a la obra. Ya en la finca, se prepara para recoger manzanas, una tarea que, según explica, puede resultar dolorosa a primera hora por el frío. Para evitar molestias, se coloca cintas en los dedos.

Durante uno de los descansos de diez minutos, el mallorquín se come una de las manzanas que acaba de recoger, aunque aprovecha para lanzar una advertencia a sus seguidores: “Es importante que, si hacéis esto, les tiréis un poco de agua porque llevan pesticidas”, señala.

Alrededor de las 12.30 horas, el grupo se traslada a otra finca y llega el momento de comer. En su caso, opta por algo sencillo: un bocadillo de crema de cacahuete, antes de retomar el trabajo.

Jornadas largas y apoyo en redes

La jornada continúa hasta la tarde, con otro descanso sobre las 15.00 horas, y finaliza tras unas diez horas de trabajo en total. Un ritmo exigente que el joven muestra sin dramatismos, como parte del aprendizaje y la experiencia de vivir en otro país. El vídeo ha generado numerosos comentarios de apoyo y admiración, con mensajes como: “Olee mallorquines por el mundo”.

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