Congreso Nacional GeSIDA
Las mujeres trans con VIH presentan peores resultados clínicos a largo plazo, pese a un buen acceso a la atención sanitaria
La investigación, realizada a partir de los datos de casi 20.000 personas, revela la necesidad de estrategias específicas para mejorar la atención y los resultados de salud en este colectivo

Enfermera realizando un test de VIH / MARC MARTI FONT / DDG
Martí Sosa
Las mujeres trans que padecen VIH presentan peores resultados clínicos y de seguimiento que otros grupos de personas con el virus –ha revelado un estudio realizado a partir de CoRis, cohorte española especializada en el seguimiento de personas con VIH–, pese a mostrar una adecuada conexión con los servicios sanitarios tras el diagnóstico. El trabajo, presentado en el último Congreso Nacional de GeSIDA, pone de manifiesto la necesidad de establecer estrategias específicas para mejorar la atención y los resultados de salud en este colectivo.
La investigación ha sido liderada por la doctora Cristina Díez Romero, del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, quien, junto con su equipo, ha analizado los datos de 17.413 personas con VIH incluidas en esta plataforma entre 2004 y 2023 y atendidas en más de 40 centros hospitalarios de todo el país. De estas, 10.748 eran hombres que tienen sexo con hombres (HSH); 3.954, hombres cisgénero heterosexuales; 2.515, mujeres cisgénero; y 196, mujeres transgénero.
El estudio ha comparado la evolución clínica de estos grupos, su respuesta al tratamiento antirretroviral, así como indicadores de calidad asistencial durante casi dos décadas. Los resultados que ha arrojado el estudio han mostrado que las mujeres trans con VIH experimentaron mayores tasas de fracaso virológico, y nuevas enfermedades definitorias de sida y de pérdida de seguimiento, en comparación con el resto de grupos y especialmente con los hombres que tienen sexo con hombres. Pese a estos indicadores, no se observaron diferencias significativas en la mortalidad, determinando que, pese a tener una supervivencia similar, las trayectorias clínicas de las mujeres trans se caracterizan por ser más inestables y vulnerables.
Rápido acceso al sistema sanitario
A pesar de los resultados, el estudio muestra que tanto las mujeres cisgénero como las mujeres trans se vincularon al sistema sanitario con mayor rapidez que los otros grupos, en los que la mayoría accedió a la atención médica en el primer mes tras el diagnóstico, lo cual resulta un indicador relevante de buena calidad asistencial. Además, las mujeres trans alcanzaron tasas de supresión viral temprana en los primeros tres meses comparables a las del resto de participantes. Estos hallazgos indican que las barreras más determinantes para este grupo de personas no se encontrarían en el acceso inicial, sino en la continuidad del seguimiento y en el mantenimiento del tratamiento antirretroviral a largo plazo. "Las dificultades para mantener una atención continuada y una adherencia sostenida al tratamiento parecen ser elementos centrales en estos resultados, aunque no podemos identificar con certeza sus causas. Factores sociales, condiciones estructurales y obstáculos en el seguimiento podrían contribuir a estas diferencias", afirma la Dra. Díez.
Los investigadores han concluido que, aunque las mujeres trans con VIH acceden al sistema sanitario con rapidez tras el primer diagnóstico, el seguimiento continuado y una supresión virológica estable continúa representando un verdadero reto para este colectivo. Por ello, destacan la importancia de las estrategias asistenciales y de salud pública especialmente orientadas hacia sus necesidades, que integren la atención clínica con los determinantes sociales que influyen en su salud.
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