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Un niño volverá a cantar la Sibil·la en la Catedral de Mallorca por primera vez en más de medio siglo: "No me lo esperaba, pero me veía preparado"

Toni López, que confiesa estar "nervioso y emocionado a la vez" por su interpretación de este miércoles, devolverá la voz masculina infantil a La Seu tras seis meses de intenso ensayo

El prefecto de liturgia, Pere Oliver, advierte sobre el riesgo de "desnaturalizar" este tradicional canto, Patrimonio de la Humanidad, debido a su actual proliferación en eventos fuera del contexto navideño

Toni López cantará este año la Sibil·la en la Catedral de Mallorca

Bernardo Arzayus

Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

"Siempre me ha gustado cantar y, cuando veía la Sibil·la cada 24 de diciembre, pensaba: "'Qué bien canta esta niña', pero nunca veía a un niño y me preguntaba qué pasaba, si es que no tenían a ninguno".

Con esta mezcla de curiosidad y determinación, Toni López, de doce años y estudiante del Colegio Aixa-Llaüt, ha explicado este martes el sentimiento que le ha llevado a hacer historia en la Catedral de Mallorca. Por primera vez en más de cincuenta años, la profecía del juicio final no será interpretada por una mujer ni por un canónigo, sino por un niño de la Escolania dels Vermells. Este hito supone la recuperación de una tradición que se interrumpió en La Seu tras el Concilio Vaticano II (1962-1965), devolviendo al templo la pureza de las voces blancas masculinas en su noche más solemne.

Para Toni, llegar a este momento ha sido un camino de constancia y sorpresa. "La verdad es que no me lo esperaba, aunque me veía preparado", ha confesado el joven, quien ha reconocido que el proceso de selección fue exigente. Tras ser elegido tras participar en un campus musical el pasado verano, ha dedicado seis meses de ensayos ininterrumpidos para perfeccionar la técnica exigida por este drama litúrgico de origen grecolatino. Bajo la dirección de su profesora Gloria Berón, ha trabajado cada semana en la vocalización y el control de la respiración.

A escasas horas del gran momento, el joven no oculta sus sentimientos: "Me siento medio nervioso y medio emocionado a la vez", admite con sinceridad. A pesar de la gran presión social y emocional que supone cantar en una Seu abarrotada —y que llevó a una de las candidatas(eran tres, dos niñas y un niño) a retirarse del proceso—, él se muestra firme. "No pienso en toda esa gente; a lo mejor pienso en mis padres y mis hermanos, pero en la multitud no", asegura, demostrando una madurez poco común para su edad.

Un ensayo que disipa dudas

Tras el ensayo general realizado este martes, las sensaciones son claras. Se puede afirmar con rotundidad que el joven no decepcionará a nadie por el hecho de ofrecer un timbre masculino; al contrario, su interpretación ha resultado ser extremadamente cuidadosa, pulcra y emocionante. La "voz blanca" de Toni aporta una mística que conecta directamente con la raíz medieval del canto, demostrando que el trabajo de medio año ha dado sus frutos en una ejecución técnica impecable.

Pere Oliver, prefecto de Liturgia y Música de la Seu, ha destacado ante los medios que este regreso ha sido un "proceso largo y laborioso" para romper la inercia de las últimas décadas. Sin embargo, Oliver ha aprovechado para lanzar una advertencia: "Hay que ir con cuidado de no desnaturalizar la Sibil·la". El prefecto lamenta que, tras ser declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2010, el canto se haya vuelto tan popular que se interpreta "por todas partes" en conciertos y eventos sociales. "La Sibil·la tiene su lugar en la liturgia de Navidad; si se pierde eso, perderá su buen gusto y su sentido", ha subrayado.

Dos amigos unidos por la tradición

Toni no estará solo en este reto. Le acompaña su amigo Lluís Turell, también de doce años y del mismo centro escolar, quien pronunciará el Sermó de la Calenda. Lluís ha reconocido que fue el propio Toni quien le animó a presentarse: "Mi amigo me dijo '¿por qué no lo haces tú?' y al final me presenté". El hecho de compartir esta experiencia histórica siendo amigos les ayuda a gestionar -ha asegurado-la responsabilidad de una noche en la que se esperan récords de audiencia, tanto en el templo como a través del streaming, como ha informado Oliver.

Lluís Turell pronunciará el 'sermó de la Calenda'.

Lluís Turell, durante el ensayo de este martes, pronunciando el 'sermó de la Calenda'. / Bernardo Arzayus

Toni vestirá una túnica blanca confeccionada expresamente para la ocasión, portando la tradicional espada que simboliza el juicio final. El acompañamiento correrá a cargo de la Capella de la Seu, dirigida por Joan Companys, con Bartomeu Veny al órgano.

Un año dedicado a Gaudí

El acto ha contado con la presencia del Obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, quien ha presidido el ensayo y ha supervisado cada detalle. Tras la sesión, el prelado ha compartido una copa de Navidad con los periodistas, a quienes ha agradecido su labor informativa y su papel en la creación de una "buena convivencia" social.

Durante este brindis, Taltavull ha anunciado que 2026 será un año de gran relevancia para la Catedral con la conmemoración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí. El arquitecto catalán, cuya reforma transformó La Seu, será el protagonista de múltiples actos y simposios coordinados con la Sagrada Familia de Barcelona. "Gaudí era un hombre que vivía para su obra; es un honor para nosotros poner en valor su legado", ha concluido el Obispo.

Toni López, Lluís Turell, Sebastià Taltavull y Pere Oliver acompañados de los familiares de los protagonistas.

Toni López, Lluís Turell, Sebastià Taltavull y Pere Oliver acompañados de los familiares de los protagonistas. / Bernardo Arzayus

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