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El Celler Can Marron, en Inca, reabrirá sus puertas de la mano de las hermanas Solivellas

Teresa y María Solivellas se ponen al frente de este conocido establecimiento del Raiguer y mantienen Ca na Toneta en Caimari

Las hermanas Maria y Teresa Solivellas, en Ca na Toneta.

Las hermanas Maria y Teresa Solivellas, en Ca na Toneta.

Miquel Àngel Adrover

Inca

Bajar de las estribaciones de la Serra de Tramuntana, en Caimari, hasta la capital del Raiguer es la nueva apuesta de las hermanas Solivellas para reabrir el Celler Can Marron, restaurante de culto en Inca durante décadas para los amantes de la cocina mallorquina más tradicional.

Han pasado dieciocho años desde que Bernat Guasp, con motivo de su jubilación, traspasara las riendas del negocio a dos jóvenes cocineros mallorquines llenos de entusiasmo y ganas de elaborar platos de la cocina local más tradicional. Era el 17 de agosto de 2007. A principios del siglo XX, la familia Llompart-Saurina elaboraba vino y lo vendía en el mismo local. Marga Tomás y Bernadí Matemalas se hicieron cargo del restaurante sin grandes cambios y manteniendo la cocina mallorquina más tradicional en la carta.

Interior del Celler Can Marron.

Interior del Celler Can Marron / .

Desde sus inicios, el plato estrella fue el frit mallorquí, sin duda uno de los mejores y más apreciados de la isla. En la carta no faltan las sopes mallorquinas, los caracoles guisados, los callos y la lengua con alcaparras, así como platos contundentes como los peus de porc, tanto guisados como rellenos, la pierna de cordero rellena o el bacalao a la mallorquina.

Llegado el momento del relevo y de que Marga y Bernadí se tomen un respiro, María y Teresa Solivellas han decidido tomar las riendas con su cocina mallorquina, de corte más actual y, como siempre en Ca na Toneta, con el producto local por bandera. Comenta Teresa que, tras una reforma en el local, tienen intención de abrir sus puertas entre febrero y marzo. De hecho, ya están en plena selección de personal.

No será la misma cocina, pero sus raíces no cambiarán. Esperan mantener Can Marron como casa de comidas referente en la isla, con el toque y la sensibilidad de las hermanas Solivellas: María en la cocina y Teresa atendiendo a la clientela. A partir de ahora deberán compaginar su conocido restaurante Ca na Toneta, en Caimari, con el Celler Can Marron, en Inca. ¡El éxito está asegurado!

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