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Día de la disfagia

La gripe y los resfriados agravan las complicaciones en pacientes con dificultades para tragar

El riesgo de infecciones respiratorias es 2,39 veces mayor en pacientes mayores con disfagia: tienen una probabilidad 1,82 veces mayor de reingresos por neumonía

Afecta ya al 8% de la población y es especialmente grave en mayores y pacientes neurológicos

Imagen de una residencia (archivo)

Imagen de una residencia (archivo) / ZOWY VOETEN

Madrid

Con motivo del Día Mundial de la Disfagia, que se celebra este viernes, distintas sociedades científicas alertan sobre la alta prevalencia de esta alteración que implica dificultades para tragar y sobre la necesidad urgente de mejorar el diagnóstico temprano para evitar consecuencias graves como desnutrición, deshidratación o neumonía aspirativa. La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) estima que afecta ya al 8% de la población y es especialmente grave en mayores y pacientes neurológicos. Además, advierte la Sociedad de Rehabilitación Foniátrica (SOREFON), las infecciones respiratorias típicas de estos meses como la gripe, los virus respiratorios y los resfriados agravan las complicaciones respiratorias en los pacientes.

La neumonía por aspiración es la complicación más temida de la disfagia y constituye el 5-15% del total de las neumonías adquiridas Los endocrinólogos reclaman, por un lado, establecer un plan de atención nutricional individualizado, cribado temprano, disponer de algoritmos de actuación y llevar a cabo un abordaje multidisciplinar para frenar complicaciones graves.

Reingresos por neumonía

Según explica Paola Díaz Borrego, presidenta de SOREFON y especialista en Medicina Física y Rehabilitación, el riesgo de infecciones respiratorias es 2,39 veces mayor en pacientes mayores con disfagia; tienen una probabilidad 1,82 veces mayor de reingresos por neumonía y hasta 5,07 veces más de reingresos por aspiración pulmonar. Hasta un 50% de los pacientes que aspiran desarrollará neumonía aspirativa, siendo causa de muerte con una tasa de mortalidad a 30 días del 21%.

Las señales de alarma incluyen la presencia de escapes de saliva o babeo, tendencia al sueño, restos orales importantes tras la ingesta, aumento prolongado del tiempo para comer o tragar, tos con la deglución, fiebre o mocos persistente sin origen claro.

Capacidad de toser

"Realmente lo que sucede es que la capacidad deglutoria en ese contexto (como el pico de gripe) empeora por lo que aumenta el riesgo de aspiración; también disminuye la ingesta empeorando el estado nutricional del paciente, lo que favorece aún más la debilidad, letargo, bajo apetito, deterioro del sistema inmune, favoreciendo deterior de la capacidad de toser, de eliminar secreciones… ", apunta la especialista.

Actualmente la inclusión del logopeda en hospitales, unidades de daños cerebral o centros sociosanitarios depende del criterio de cada gestor

Por su lado, el Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid (CPLCM) también pide una atención más adecuada, un diagnóstico más temprano y una mayor presencia del logopeda en el sistema sanitario y sociosanitario. Marisol Muñoz Salgado, logopeda especializada en neurorrehabilitación y abordaje de la disfagia, explica que actualmente la inclusión del logopeda en hospitales, unidades de daños cerebral o centros sociosanitarios depende del criterio de cada gestor y no existe obligatoriedad de incorporar su figura, pese a que neurólogos, otorrinos y rehabilitadores reconocen la importancia de su labor.

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