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Hoy no me puedo levantar, crónica social de Mallorca

Lo que el viento no se llevó

El conferenciante Emilio Duró da una lección en el Casino de Mallorca

Saludos, queridos lectores que han sobrevivido a estos días de ventolera. Si últimamente han salido a la calle, habrán comprobado que el viento ha decidido convertir Mallorca en su particular circuito de Fórmula 1.

Hemos asistido al espectáculo de sombrillas fugitivas rumbo a Ibiza, bicicletas con aspiraciones de vuelo y peatones luchando heroicamente contra sus carritos de supermercado. El vendaval ha mandado a volar hojas, servilletas y nuestra compostura, pero curiosamente ha dejado intactas algunas cosas que hubiéramos preferido ver desaparecer.

Los resfriados siguen aferrados a nuestras gargantas como lapas, las facturas de luz mantienen sus cifras astronómicas bien ancladas y los precios del supermercado permanecen inmóviles como rocas.

Así que la próxima vez que sople fuerte, disfrutemos del espectáculo natural y crucemos los dedos para que alguna borrasca futura se lleve virus, deudas y gasolina cara. Mientras tanto, agárrense el sombrero y disfruten de la crónica de esta semana.

Comer bien y cotillear mejor

Si creían que el Grupo Kamaleónico y El Marino se conformarían solo con éxitos pasados, claramente no conocen a estos inquietos de la gastronomía isleña. Han vuelto a la carga con un nuevo proyecto que lleva camino de revolucionar la Rambla, y el nombre no podía ser más elocuente: La Vieja del Visillo.

Desde su apertura, este local se presenta como el lugar perfecto para combinar dos de las grandes pasiones mallorquinas. Por un lado, comer de maravilla. Por otro, enterarse de todo lo que pasa alrededor. El espacio ha sido diseñado para la curiosidad elegante, ese arte tan palmesano de disfrutar de una excelente comida mientras se observa discretamente el desfile de comensales.

La carta fusiona la maestría en producto del Kamaleónico con el inconfundible sabor marinero que caracteriza a El Marino, creando una experiencia única que no deja indiferente a nadie. Tapeo de altura, producto fresco y ese toque mediterráneo que tanto gusta en la isla.

La inauguración fue todo un acontecimiento social, con un desfile de rostros conocidos ansiosos por probar los platos y, naturalmente, ver quién más acudía al evento. Un ir y venir de caras familiares que convirtió la noche en el perfecto estreno para un restaurante que promete convertirse en punto de encuentro gastronómico y social de Palma este invierno.

Premios Timón

La décima edición de los Premios Timón, organizados por La Gaceta Náutica, reunió a todo el que es alguien en el mundo del mar. Armadores, deportistas de élite y enamorados del Mediterráneo se dieron cita para celebrar una década reconociendo lo mejor del sector náutico de Mallorca.

Los premiados de este año fueron un sincero reflejo de la riqueza de nuestro universo marino. Marta Cardona, con solo 19 años, se llevó el Premio Timón de Vela después de arrasar como campeona de Europa y del Mundo en la clase olímpica 470 Mixta. Kiko Martín, el entrenador del RCN Port de Pollença que ha forjado medallistas olímpicos, recibió el galardón de piragüismo.

Domingo Bonnín, presidente de la Federación de Cofradías de Pescadores y patrón mayor de Sant Pere, fue homenajeado por su defensa del oficio marinero. La Corporación de Prácticos del Puerto de Palma fue elegida institución del año, mientras que el proyecto Magic Line de Sant Joan de Déu ganó el Premio Redeia por su ruta marítima inclusiva. Los fotógrafos Jesús Renedo y Pedro Martínez cerraron la lista de honor por capturar la esencia del mar con sus cámaras. Enhorabuena a todos.

Una lección de vida

El Casino de Mallorca lució a rebosar en una velada que dejó huella. Emilio Duró, ese conferenciante que engancha desde el primer minuto, volvió a demostrar por qué llena salas allá donde va.

Su mensaje llega directo y sin rodeos. Dejemos de buscar culpables fuera y asumamos las riendas de nuestra vida. «Nunca os digáis cosas que no queréis que pasen y nunca os habléis en negativo», repitió con convicción ante un auditorio entregado.

Duró nos recordó algo incómodo pero necesario. De pequeños dependíamos de nuestros padres, vale, pero llega un momento en que esa excusa ya no sirve. El gran problema es ese dichoso «foco de control externo», cuando creemos que todo depende de los demás y nos quedamos de brazos cruzados esperando soluciones que nunca llegan.

La clave está en girar ese foco hacia dentro. No siempre controlamos lo que nos pasa, pero sí cómo reaccionamos ante ello. Y ahí reside el secreto para vivir con mayúsculas y disfrutar de lo que tenemos. Una noche inspiradora que nos invita a la reflexión.

Talento y oportunidades

Eserp Digital Business School Mallorca volvió a demostrar que sabe hacer las cosas bien. Su 35 Talent Fair reunió a más de 100 empresas que llegaron con 250 ofertas bajo el brazo, dispuestas a descubrir el talento que se ocultaba entre los estudiantes de la escuela.

La tarde transcurrió entre entrevistas dinámicas y conversaciones que abrieron puertas. Los alumnos lo tenían claro: «Es tener todas las oportunidades concentradas en un mismo sitio», comentaban entusiasmados mientras pasaban de una empresa a otra.

María Isabel Salas, directora de Formación Profesional del Govern balear, estuvo presente y aplaudió una iniciativa que conecta estudiantes con empresas de forma tan directa. Las compañías, por su parte, no escatimaron elogios hacia la preparación y actitud del alumnado. El éxito ha sido tal que varias empresas ya reservaron plaza para la próxima cita.

Cierre a una gran etapa

Después de 20 años al pie del cañón, Antelmo Pujol ha decidido que ya está bien de madrugones y noticias de última hora. El editor de IB3 Notícies Vespre cuelga los auriculares y se convierte en el primer editor de informativos de la casa en jubilarse. ¡Ahí es nada!

Sus compañeros no iban a dejarle marchar sin más. Le prepararon una despedida de las que hacen historia con globos, regalos, brindis y ese calor que solo se siente cuando trabajas codo con codo durante años.

Porque Antelmo no ha sido uno más. Ha sido profesionalidad en estado puro, dedicación constante, sentido del humor en los momentos difíciles y ese compañero en el que siempre puedes confiar, pase lo que pase en el informativo. Ahora le toca vivir sin despertadores ni escaletas. Y desde aquí solo podemos desearle una cosa: que lo mejor esté aún por llegar.

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