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Hoy no me puedo levantar, crónica social de Mallorca

‘Sus’ a la Navidad de Palma

La base aérea de Son Sant Joan conmemora sus más de siete décadas, mientras el centro comercial Porto Pi se llena de murales por su 30 aniversario. Nuevos premios, moda y presentaciones cinematográficas redondean la agenda

¡Atención, queridos lectores! Si pensaban que la Navidad era una cosa lejana que solo pasaba en los anuncios de turrón, se equivocaron. Palma ha dicho «se acabó lo de esperar» y ha dado el pistoletazo de salida a la época más mágica (y estresante) del año con un encendido de luces que ha dejado a la mismísima Vía Láctea con un complejo de inferioridad.

Para hacerlo, la plaza de España se convirtió en el escenario de un espectáculo con acróbatas vestidas de estrellas, diamantes luminosos, candelabros flotantes y más humo artificial que en un concierto de los ochenta. Cuando llegó la cuenta atrás, toda Palma se iluminó al unísono. Más de 200 calles, casi 615 kilómetros de guirnaldas y confeti cayendo como si no hubiera un mañana. A partir de ahora, el dress code de la ciudad exige gafas de sol de noche.

Si hasta ayer su agenda era un desierto donde solo figuraba «Netflix y manta», prepárense. Porque la cuenta atrás oficial ha convertido su calendario en algo más apretado que un corsé del siglo XIX.

Empiezan las cenas de empresa, las meriendas de amigos invisibles donde siempre te toca el compañero que solo bebe agua, la visita obligatoria al mercadillo de la plaza Major para comprar figuritas de belén de dudosa procedencia. Intentar cuadrar la agenda de tres familias distintas para la cena de Nochebuena es el nuevo sudoku. El resultado es un Excel más complejo que la declaración de la renta.

Así que, queridos, llegó el momento, a ponerse el gorro de lana y aflojar el cinturón. Nosotros empezamos también nuestra particular maratón de eventos para traérselo todo cada semana. Que empiece la función.

1

75 años volando alto. La Base Aérea de Son Sant Joan abrió sus puertas para celebrar 75 años de historia con una jornada memorable. Miles de personas se acercaron a conocer de cerca un centro militar que se ha convertido en pilar estratégico para la defensa nacional e internacional.

La jornada tuvo de todo. Exhibiciones aéreas con cazas F-18 surcando el cielo, demostraciones de los helicópteros del servicio de búsqueda y rescate (esos que tantas vidas han salvado en el Mediterráneo) y hasta la Patrulla Acrobática de Paracaidistas dejando a más de uno con la boca abierta.

Pero lo mejor fue poder ver de cerca la exposición histórica que repasa estas siete décadas y media de evolución constante, adaptándose a los avances tecnológicos y operativos hasta convertirse en lo que es hoy.

Un día redondo para recordar que esta base no es solo un enclave militar clave por su ubicación geográfica, sino también parte inseparable de nuestra isla

2

Lienzos de emociones. Porto Pi conmemoró su 30 aniversario de la mejor manera posible, con una nueva edición de Let’s Art que convirtió el centro comercial en una auténtica galería al aire libre. Esta cuarta edición fue la más ambiciosa hasta la fecha, con artistas de proyección internacional que dejaron su huella en los muros del centro.

El público pudo presenciar en directo el proceso creativo de cuatro grandes muralistas. Nextor Otaño, considerado uno de los mejores del mundo con solo 20 años, compartió cartel con Lidia Cao, cuya obra ha recorrido desde África hasta Hong Kong. Mohamed L’Ghacham y Christian Sasa, maestro del espray realista, completaron este cuarteto de lujo.

El alma de esta edición giró en torno a las personas, protagonistas de estos treinta años de historia. Como explicó Ana López, gerente de Porto Pi, el centro es un lugar tejido por personas y emociones que merecía este homenaje artístico.

Los talleres creativos para todas las edades pusieron el broche final a una celebración que sumó cuatro nuevas obras a la colección permanente del centro, que ya cuenta con más de 32 murales.

3

Premios Sa Riera. El Teatro Maruja Alfaro acogió la primera edición de los Premios Sa Riera, organizado por el Consell Social de la UIB con su presidente, Antonio Bennàsar a la cabeza. El acto reunió a una buena muestra de la sociedad mallorquina, incluyendo al conseller de Educación, Antoni Vera, que quiso estar presente en esta ceremonia inaugural.

Estos nuevos galardones nacen para reconocer a quienes tienden puentes entre la universidad y la sociedad balear, y los primeros premiados no pudieron ser más acertados.

El doctor Oriol Bonnín, cirujano cardíaco recibió la mención de honor a la excelencia personal por una trayectoria que ha dejado huella en la medicina de las islas. Un reconocimiento más que merecido para alguien que ha dedicado su vida a salvar otras.

El Grupo Iberostar también recogió premio, en su caso por excelencia institucional y empresarial, gracias a su apuesta por la sostenibilidad y su colaboración con la UIB a través de la Cátedra del Mar, que impulsa la investigación marina y medioambiental.

Un acto que puso en valor el trabajo de quienes conectan la universidad con la realidad de las islas y apuestan por el futuro colectivo.

4

Entre copas y moda. Más de 60 personas se dieron cita en Catavinos para descubrir la última colección de Juan Flores Design, y el espacio no pudo ser más acertado. Entre vinos y cavas que nos apuntamos mentalmente para la próxima compra, el diseñador mostró piezas que son mucho más que ropa.

Juan Flores lleva años defendiendo la artesanía frente a la producción en masa, rescatando técnicas tradicionales de confección que la industrialización amenaza con hacer desaparecer. Cada prenda de su colección está hecha a mano, con mimo y ese toque personal que convierte la ropa en algo único.

Nada de series infinitas ni copias. Aquí cada pieza cuenta su propia historia, confeccionada con los mejores materiales y pensada para durar. Su apuesta por la fusión de estilos crea diseños que destacan por su originalidad, alejados de lo convencional.

Y lo mejor es que detrás de todo esto hay un compromiso real con el medio ambiente. Producción responsable, consumo consciente y una filosofía que entiende la moda como algo más que tendencias pasajeras. Una tarde redonda donde tradición, diseño y buen vino se dieron la mano.

5

Inauguración. Kave Home ha aterrizado en Palma con un espacio que quita el hipo. La firma de diseño inauguró su nuevo showroom en el conocido Edificio Cros, ese rincón histórico rehabilitado que antes albergaba la antigua Eléctrica Española y que ahora luce más bonito que nunca.

La fiesta de inauguración reunió a más de 200 invitados, el ambiente fue de lo más agradable, con copas en mano y conversaciones sobre tendencias, texturas y ese eterno debate de si el sofá verde menta pega o no pega en el salón.

La marca ha sabido encontrar el lugar perfecto para mostrar sus propuestas de diseño contemporáneo, respetando el alma del edificio y creando un espacio donde apetece perderse entre estanterías y lámparas. Palma suma otro rincón de diseño a su lista

6

Documental. El documental mallorquín Sacar pecho: de viaje con el miedo, una conmovedora obra que aborda la experiencia del cáncer de mama a través del viaje físico y emocional de ocho mujeres, tuvo una significativa presentación en Madrid, destacando en dos escenarios clave: el Congreso de los Diputados y la Academia de Cine.

El evento principal en la capital tuvo lugar en el Congreso de los Diputados, coincidiendo con el marco del Día Mundial del Cáncer de Mama. El acto, impulsado por la Asociación Española Contra el Cáncer de las Illes Balears, buscaba visibilizar la enfermedad desde una perspectiva humana, yendo más allá de las estadísticas tradicionales.

La presentación incluyó discursos y testimonios de pacientes como Mar Comín Oliver e Isabel Victoria Bordoy Brunet, así como de profesionales médicos impulsores del proyecto, como el cirujano Valerio Corazza. El documental, dirigido por Rubén Capilla y Álex Rodríguez, utiliza el recorrido de las ocho mujeres por la Serra de Tramuntana (Mallorca) como una metáfora de la superación y el camino que atraviesan las pacientes oncológicas, ofreciendo un relato de lucha, esperanza y medicina colectiva.

El documental fue proyectado en la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Estos pases fueron exclusivos para los académicos, con el objetivo de dar a conocer la obra dentro del sector cinematográfico y promover su camino hacia posibles reconocimientos.

En conjunto, la doble presentación en Madrid sirvió para llevar la historia de estas ocho mujeres a la esfera pública y política (Congreso), y a la esfera artística y profesional (Academia de Cine), amplificando el mensaje de resiliencia y la necesidad de un enfoque que integre la voz de las pacientes en la lucha contra el cáncer de mama.

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