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"Zona gris legal": un restaurante en Mallorca añade un 10 % de propina directamente a la cuenta

Aunque la propina es opcional, un local en Palmanova añade directamente el cargo por servicio a la cuenta.

Un plato con propinas en Mallorca.

Un plato con propinas en Mallorca. / Nele Bendgens

Sarah López

En Palmanova, un restaurante ha desatado la polémica al cargar a sus clientes un 10 % de propina sin previo aviso. El suplemento, incorporado automáticamente a la factura, ha sido calificado por asociaciones de consumidores como una práctica ilegal, ya que en España la propina es siempre opcional.

Una sorpresa en la cuenta

Marcus C., lector de la Mallorca Zeitung, del mismo grupo editor que Diario de Mallorca, acudió el pasado fin de semana con un grupo de amigos al restaurante Anabelle en Palmanova. La experiencia fue positiva: buena comida y un servicio atento. Sin embargo, al revisar la cuenta con detalle, descubrió que el local ya había añadido un 10 % de cargo por servicio.

“El importe sin propina apenas se aprecia, está en letra muy pequeña y solo se detecta si se revisa bien la cuenta”, explica.

La organización de consumidores OCU recordó recientemente que la propina no es obligatoria y que, en ningún caso, se puede imponer un suplemento por servicio, puesto que este ya se entiende incluido en los precios de la carta. Y si el restaurante con ese 10 % extra se refería a un “cubierto de servicio” o a una tasa aparte, tampoco sería legal, porque el servicio está incluido en el precio.

Una práctica cuestionada

No se trata de un hecho aislado. Reseñas publicadas en Google Maps reflejan que otros clientes del mismo restaurante también se han quejado del mismo recargo.

Consultados por Mallorca Zeitung, los responsables del establecimiento defendieron su proceder y aseguraron actuar con transparencia. Según explican, la tasa de servicio es “opcional” y aparece claramente reflejada en la factura, donde se muestra tanto el importe total con propina como el importe sin ella. “Está en negrita y en mayúsculas en la cuenta”, explicó una empleada. “Es difícil pasarlo por alto”.

Preguntados por la posible ilegalidad de esta práctica, desde el restaurante respondieron: “Es alegal, una zona gris legal. El cliente decide”. Además, aseguran que, cuando un comensal reclama, se le devuelve el importe sin problema.

El precedente de Ibiza

Este episodio recuerda a otro ocurrido a mediados de agosto en Ibiza, cuando una turista denunció en la red X que le quisieron cobrar 12 euros porque una camarera colgó su bolso en un gancho.

El restaurante implicado, Wakame, terminó denunciando a la clienta y reclamando 36.000 euros en concepto de daños y perjuicios por el perjuicio a su reputación. El local alegó que el cargo se incluyó en la cuenta por error y fue retirado al momento. No obstante, la difusión del caso —potenciada por la asociación de consumidores Facua— habría provocado un fuerte daño económico y de imagen para el sector hostelero de la isla, por lo que la clienta fue denunciada.

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