Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Motín en un vuelo de Ibiza a Alicante tras más de diez horas de retraso: "No sale nadie de la isla hasta que no salgamos nosotros"

El ibicenco Pablo Serra denuncia que Vueling no les ofreció hotel y les dijo que para el agua fueran a las fuentes del aeropuerto

Vídeo: Motín en un vuelo de Ibiza a Alicante tras más de diez horas de retraso: "No sale nadie de la isla hasta que no salgamos nosotros"

Inmaculada Lujan / Pablo Serra

Carla Torres Juan

Ibiza

A veces los vuelos se retrasan, pero no lo hacen más de diez horas, y con una noche de por medio. Esta situación es la que han vivido los pasajeros de un vuelo de Ibiza a Alicante y que cuenta, en primera persona, el ibicenco Pablo Serra, que viajaba a Alicante para visitar a su familia. El vuelo, VLG 1353 de Vueling, supuestamente debía salir a las 21.55 horas de ayer, pero no fue así. "Aquí estoy, todavía no tenemos ningún tipo de información", explicaba a Diario de Ibiza a las siete y cuarto de la mañana, nueve horas después de que tuviera que salir el vuelo. Poco después les informaban de que el vuelo partiría, finalmente, a las nueve de la mañana. Un poco antes de esa hora, más o menos, comenzaba el embarque. Eso sí, los pasajeros, agotados y desconfiados, preferían "no cantar victoria".

"Teníamos el vuelo ayer por la noche, yo vine en bus al aeropuerto y, cuando llegué, ya se había retrasado más o menos a las 23 horas", rememora. Después, embarcaron y subieron a la aeronave. "Parecía que iba todo bien, todo en hora y correcto", relata. "De repente, nos avisa el capitán por megafonía de que ha habido un problema con uno de los ordenadores de a bordo, el que se encarga de controlar el antihielo de las alas y que no funciona como debería", manifiesta. Llevaban media hora dentro del avión esperando a tener nuevas noticias, ya que se había llamado al equipo de mantenimiento, cuando les indicaron que era "un fallo más importante de lo que pensaban" y que "era mejor desalojar el avión" y que esperaran en la terminal. En esos momentos era casi medianoche.

Durmiendo en la terminal

En la terminal, los pasajeros estuvieron esperando una hora más, cuando a la una de la madrugada les avisaron de la cancelación definitiva del vuelo. "Dijeron que creían que el próximo iba a salir a las 4.50 horas de la madrugada", asegura el ibicenco, antes de continuar: "Nos dijeron que podían tramitar darnos una noche de hotel, pero que no lo creían pertinente porque eran pocas horas y no convenía".

Serra ha tenido suerte porque reside en la isla y ha podido dormir esta noche en su casa, pero no todos los afectados han podido hacer lo mismo. Muchos han tenido que pasar la noche en el aeropuerto de Ibiza. "Había gente con cochecitos de bebé y personas que necesitan atención especial. No les han dado ninguna facilidad. Han pedido agua y les han dicho que se vayan a las fuentes del aeropuerto", denuncia. A los afectados, solamente les dieron un vale para un menú del Burger King cuando se canceló definitivamente el vuelo, pero esta mañana no han recibido nada.

"Cuando he vuelto al aeropuerto, primero no me dejaban pasar porque el control de seguridad no abría hasta las 4.30 horas, aunque al final me han dejado pasar. Se hace la hora de la salida del vuelo, las 4.50 horas, y no viene nadie. Estamos unas noventa personas del vuelo en una puerta de embarque que ponía Alicante, el número de vuelo era el correcto, pero no había nadie", cuenta.

6 de la mañana: falta la tripulación

Hasta que llegaron una chica y un chico y empezaron a dar las nuevas tarjetas de embarque: "Nos aseguraron que el vuelo saldría a las 6 horas". Pero entre que dieron las tarjetas a todo el mundo ya se hizo esa hora: "La chica nos ha comentado que el avión estaba en Ibiza, pero que faltaba la tripulación, que entraba a trabajar a las 8 horas. También nos han dicho que es posible que pidan el descanso entre vuelos". Él tenía el día libre, pero algunos pasajeros que trabajaban hoy, han perdido el día.

Fotografía de la actualización del vuelo a Alicante de esta mañana.

Fotografía de la actualización del vuelo a Alicante de esta mañana. / Pablo Serra

"Hemos montado mucha bulla, nos han dicho que tenían previsto que la tripulación llegara a las 8.15 horas con un avión desde Barcelona. Entonces, tienen que llegar, que salga toda la gente, desembarcar ellos y entrar en nuestro avión. Se harán las 9 tranquilamente. Si a esa hora podemos salir, llegaré unas doce horas tarde", recalca el joven. "Además, han comentado que llegaremos a Alicante sobre las diez de la mañana, más o menos, pero, calculando, no me cuadra", añade. "La tripulación acaba de llegar, a las 8.55 horas", comenta el ibicenco, que continúa: "Nos han dicho que procederemos a embarcar en breve". En efecto, han salido a las 9 horas de la mañana y aterrizado en Alicante a las 10.05 horas. "He llegado y ha habido un problema con el bus que nos lleva a la terminal. En vez de mandar dos autobuses han mandado sólo uno", añade al cúmulo de desgracias.

Motín en la terminal

Tampoco les han dado la opción de hojas de reclamación, y a los que la han pedido, no se les ha hecho caso. "Han venido siete guardias civiles y dos agentes de seguridad del aeropuerto porque un grupo de gente que estaba muy enfadada han ido a la puerta de embarque de un vuelo a Barcelona de la misma compañía y han bloqueado la entrada al grito de: 'Aquí no sale nadie de la isla hasta que no salgamos nosotros'", asegura Serra. Pero los esfuerzos han sido en vano, puesto que ese vuelo sí ha embarcado y despegado.

"El problema que tenemos todos los que estamos aquí, que estamos muy enfadados, es la falta de información, decirnos horas y que luego no se cumplan. Parece que se están riendo de nosotros porque uno nos dice una cosa y otro, otra", afirma. "Nadie de Vueling ha dado la cara, porque toda la información que hemos recibido ha sido por parte de las personas que manejan el handling [las personas que se encargan de coger las maletas y ponerlas en el avión, abrir las puertas, las puertas de embarque...] de la empresa de South. Han tenido que llamar ellos a la aerolínea para preguntar y obtener información y ellos nos decían lo que sabían", relata.

"Sin hotel ni comida"

"Es vergonzoso. Hay 200 personas esperando desde anoche para embarcar en el vuelo a Alicante que supuestamente debía salir a las 21.55 horas", asegura el padre de Pablo. "De todas maneras, yo estoy mirando una alternativa en barco para que venga", concluye desde la ciudad valenciana.

Inma, otra pasajera de este vuelo, también ha denunciado la demora: "Nos han tenido toda la noche en el aeropuerto sin hotel ni comida".

Tracking Pixel Contents