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Espacio Jorge El Pediatra

Jorge El Pediatra | Conflictos de lealtades

Los adultos, deberíamos solucionar nuestros problemas dejando al peque fuera, intentando no hablar mal de la otra parte

Conflictos de lealtades

Conflictos de lealtades / Ingimage

Jorge Muñoz

Jorge Muñoz

Queridas familias, de nuevo me encuentro con la hermosa oportunidad de expresarme por aquí, siempre bajo el paraguas de la infancia.

La vida, el destino, el cosmos, el lugar, el tiempo… me han permitido hablar sobre este tema con una de las más prestigiosas abogadas familiares de Baleares, la letrada Cristina Pumar. Siendo sincero, mi primera pregunta fue, «Qué significa eso…?».

Desafortunadamente es un asunto que se comparte en la abogacía y en las consultas de pediatría con consecuencias muy desfavorables para el menor, pudiendo incluso afectar a su forma de ser como adulto.

Todos sabemos que cada vez son más frecuentes los divorcios, y en la gran mayoría hay niños. Pues bien, un conflicto de lealtades es cuando uno de los padres presiona al pequeño para que se ponga de su lado, incluso hablándole mal de la otra parte, creando unas influencias muy negativas en las que el menor llega a pensar que si se pone al lado de uno va a traicionar al otro. Son pequeños que terminan sufriendo de ansiedad, con miedos de perder al adulto, baja autoestima, no suelen expresar sus sentimientos ante sus progenitores porque les da miedo meter la pata, comportándose de modos distintos con ambos para no fallarles…

Querido lector (utilizo el masculino neutro, porque si no me puedo volver tarumba escribiendo en masculino y femenino), si tienes empatía, algo que empieza a carecer en nuestra sociedad, ponte en el lugar de este niño… me parece terrible, angustioso, una pesadilla para ese pequeño cuerpecito, aunque también lo pueden sufrir los adolescentes. Hay dos grupos de estudio, los que opinan que puede aparecer entre los 6 y 8 años, rediciéndose a medida que crecen, y los que piensan que los más vulnerables están entre los 8 y 15 años. Por mi experiencia me inclino más por el segundo grupo.

Para evitar que esto suceda, nosotros, los adultos, deberíamos solucionar nuestros problemas dejando al peque fuera, intentando no hablar mal de la otra parte, y, aunque pueda ser muy difícil, hablar con respeto cuando nos comuniquemos entre nosotros. Mantener, o intentar mantener un vínculo de buena relación con la otra parte. Una vez más hablar es súper importante, haciendo saber a nuestro hijo que puede contarnos todo lo que le preocupe.

En las consultas de nuestra psicología infantil Tatiana nos encontramos a estos pequeños de padres divorciados con baja autoestima, con cambios de comportamiento, sobre todo en las aulas y con sus amigos, algo agresivos, enfadados con el planeta, tristes, en consulta evitan el contacto directo de la mirada, respondiendo con monosílabos cuando responden. Es muy importante no hablarles de culpabilidad, sino decirles que todo irá bien y que papá y mamá lo van a hacer mejor para que todos sean felices. Como casi siempre en psicología pediátrica, cuando se nos dan tips a los adultos de como actuar, el cambio a mejor es bastante llamativo en el niño.

Así que queridas familias, dejemos de utilizar a nuestros hijos como moneda de cambio, recordad que la vida es una y pasa rápido, y que dependiendo de nuestro comportamiento para hacia ellos podemos conseguir un futuro adulto seguro de la vida o un futuro adulto gris.

Para cualquier consulta sobre

medicina familiar podéis contactar con Espacio Jorge el pediatra por whatsapp en el 667719202

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