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Jorge el pediatra

Si no gateo, ¿me puede pasar algo de mayor?

Jorge Muñoz

Jorge Muñoz

Muy buenas familias. Está claro que hablamos de un bebé, siendo una pregunta claramente ficticia, porque afortunadamente a esas edades vivimos el presente segundo a segundo, no tenemos conocimiento del pasado ni del futuro, por eso, creo yo, somos más disfrutones en esa época de nuestras vidas.

Dicho esto, hablemos del fascinante gateo, de la edad a la que comienza, de sus ventajas, y, sobre todo de la posibilidad de que no gatee para tranquilizar a esas familias a las que han taladrado escuchando comentarios del tipo «¿ y tu pequeño no gatea?»

La verdad es que es una etapa muy divertida para la familia y para el bebé. Se comienza a gatear sobre los 8 a 10 meses de edad, más a los 10 que a los 8, pero hay excepciones. Es una evolución de nuestro desarrollo antes de la bipedestación, es decir, de empezar a andar. Cuáles son las ventajas, dicho de otro modo, que aporta el gateo a nuestro pequeño, son varios puntos.

Por un lado la coordinación de las cuatro extremidades, en el gateo clásico (porque hay varias formas de gateo) se avanza el brazo de un lado a la vez que la pierna contraria. Así como ejercitar el tono muscular de todo el cuerpo, preparándolo para andar.

Juega un papel importante en la visión, aprendiendo que lo que estaba lejos ahora es alcanzable, lo que se llama destreza visual.

Aprende que la gravedad le puede jugar malas pasadas, teniendo que levantarse cuando se cae, algo que tendrá que hacer en la vida adulta en varias ocasiones en modo figurativo.

Va a desarrollar el sentido del tacto, ya que se encontrará con superficies de todo tipo y de distintas temperaturas, aprendiendo incluso a esquivar superficies que no son de su agrado.

Cuando el gateo está bien instaurado, el siguiente paso es encontrar un obstáculo, aferrarse a él e intentar ponerse del pie. No solo eso, sino que agarrado este objeto (un mueble, por ejemplo) intentará caminar. Esto lo hacen sobre los 10 meses. Sería también muy normal estar durante unos meses caminando y gateando, dependiendo de lo que más le apetezca hacer o la rapidez con la que quiera hacerlo.

Decía antes que hay varios tipos de gateo, desde el clásico, pasando por el tipo «oso» donde estiran brazos y piernas, apoyando solo manos y pies (no rodillas), reptando como un soldado, con una pierna encogida y otra estirada, y no me quiero olvidar de una muy simpática, que es arrastrando el culete.

Estos últimos los hacen desde la posición de sentados, con piernas cruzadas y se dan impulso con las manos dando pequeños botes hacia delante a una muy buena velocidad. Curiosamente, para tranquilidad de las familias, estos peques tardan más en caminar, en torno a los 18 incluso 20 meses de edad.

Hay varias razones por las que un bebé pueda no gatear, puede ser por problema de espacio en la casa, por tener miedo a que nuestro bebé se ensucie al colocarlo en el suelo, por miedo a que estire de un cable por ejemplo, por abusar de las amaquitas, de tacatacas, o simplemente por falta de tiempo para tirarnos al suelo con él y jugar. También puede ser, simplemente, porque nuestro bebé es un observador de la vida y no le apetece un carajo gatear, aunque estos son los menos.

Si vuestro bebé es de los que no ha gateado, no es el fin del mundo, terminará caminando, corriendo y metiéndose en líos con sus coleguitas.

Para cualquier consulta nos tenéis a golpe de whatssapp en Espacio Jorge el pediatra 667719202.

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