Así es Wild Thang, el perro más feo del mundo

Roma, un pug de 14 años en silla de ruedas, consiguió el segundo puesto

Así es el perro más feo del mundo: un pekinés llamado Wild Thang

PI STUDIO

Este fin de semana se ha celebrado uno de los concursos más peculiares de cuantos existen: el World's Ugliest Dog Contest, en el que se busca al perro más feo del mundo y se celebran "las imperfecciones que hacen que todos los canes sean especiales y únicos". El ganador de este certamen, que se celebra desde hace casi 50 años en Petaluma (California), recibe un cheque de 5.000 dólaresy una aparición estelar en el programa 'The Today Show' de la NBC.

Este año, desfilaron por la pasarela del concurso ocho perros, pero solo uno consiguió hacerce con el ansiado título. El afortunado fue un simpático pekinés llamado Wild Thang que vive en Coos Bay (Oregon) con su dueña Ann Lewis. Aunque ya había participado en otras ocasiones, ha sido en esta edición cuando ha logrado cautivar a los jueces con su pelo despeinado y su lengua colgante.

La dueña del can explica que la apariencia única de Wild Thang se debe al moquillo canino, una enfermedad que sufrió cuando era un cachorro de apenas diez semanas y vivía en una perrera de Los Ángeles.

Afortunadamente consiguió reponerse, pero sufrió importantes secuelas. "Sus dientes no crecieron, lo que provocó que su lengua permanezca siempre fuera. Además, la enfermedad le provocó un trastorno muscular en su pata delantera derecha, que cuelga las 24 horas del día, los 7 días de la semana" , ha relatado Lewis tras recoger el premio.

Roma, finalista

Roma, finalista en el concurso 'el perro más feo del mundo'

Roma, finalista en el concurso 'el perro más feo del mundo' / EFE | John G. Mabanglo

 El segundo puesto ha sido para Roma, un pug de 14 años en silla de ruedas. Su premió ha sido un cheque de 3.000 euros.

La dueña de Roma, Michelle Grady, ha asegurado sentirse muy honrada por el triunfo de su mascota. "Me encanta el concurso, me emociona que se muestre a perros que son imperfectos, imperfectamente perfectos, y Roma se lo ha pasado en grande", ha explicado Grady.