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¿Sabes cuál es una de las claves del influencer? El representante

Negocian la parte económica pero también son sus ‘coachs’ | Un ejemplo es Sergio Barredo, que apoya a Carolina Iglesias, Blondiemuser o Carlota Núñez

La cómica Carolina Iglesias.

La gallega Carolina Iglesias –@percebesygrelos y @estirandoelchicle– ha llegado al podio de Forbes de celebridades influyentes españolas tras vender el pasado año 12.000 entradas en 17 horas para su show teatral de Estirando el Chicle con Victoria Martín en el Wizink de Madrid. Entre todas sus armas y secretos, destaca una, su representante, Sergio Barredo. Se trata de una figura muy extendida entre actores y actrices además de otro tipo de famosos pero cuya labor con instagrammers, tiktokers o youtubers no es tan conocida entre el público general. Desde Academia de Influencers nos fijamos en esta entrega en esta faceta.

A Barredo se le iluminó el camino hace siete años cuando trabajaba en una multinacional elaborando campañas con creadores de contenido. “Me di cuenta de que faltaba una figura para ayudar a los creadores más pequeños. Existían los representantes de grandes influencers pero no para los más humildes. Así que decidí tirarme a la piscina”, relata.

Sus dos primeros clientes fueron precisamente la gallega Carolina Iglesias y Kikillo, que prosiguen en la actualidad con él. Seis años atrás, aún no eran tan conocidos. Ahora, en su cartera de representados, se incluyen otras dos influencers gallegas: la viguesa Blondiemuser y la youtuber Carlota Núñez.

Ante la pregunta de si un influencer nace o se hace, o las dos cosas, –tema que trata en su libro “Vivir de las redes”– responde que “lo que yo quería mostrar en esa publicación es que hay una parte que hay que trabajar además de tener la esencia de la comunicación. Están además el esfuerzo, estrategia, marketing, trucos y secretos que he aprendido en los últimos años. Esto, unido a tu talento innato, pueden hacer que lo de ser influencer se cree de manera programada”.

No obstante, reconoce que hay influencers que nacen con ello aunque “no es lo habitual. Hay gente que llega a serlo por casualidad y eso es también lo bonito del sector”.

Barreda lamenta que “mucha gente no se da cuenta del esfuerzo que se pone”. Y en esa vía hacia el éxito o, al menos, hacia intentar tenerlo, el apoyo del representante es otra de las claves sobre todo en los momentos flojos.

“A mí, me gusta más la palabra coach que psicólogo. Muchas veces nos dicen que somos como psicólogos porque pasamos mucho tiempo con los talentos. Es verdad que mi trabajo no es solo negociar la parte económica sino estar pendiente de ellos, de si están bien de salud. También digo que son ellos los que tienen que pagarse el psicólogo porque yo no soy un experto en salud mental. Yo les puedo aconsejar y guiar en su camino pero necesitan de otra persona para afrontar la presión que viven en el día a día”, reconoce.

Lidiar con la fama, convivir con la presión

Lidiar con la fama, con el temor a defraudar o a no poder seguir al mismo nivel de resultados con la audiencia es otra problemática que deben enfrentar los influencers. “La exigencia que se le da a los talentos digitales no se le ha dado a los presentadores de radio o televisión. La audiencia está acostumbrada a esa naturalidad que tienen y no les permiten fallar a los influencers. Esa presión siempre se ejerce sobre ellos. Sienten que si decepcionan a la audiencia, decepcionan a los que les han apoyado en el camino. Es muy complicado porque todo el mundo se puede equivocar y cometer errores. Es un desafío muy grande para ellos convivir con esa presión”, subraya Barredo.

Pero ¿solo la presión de los likes pesa? ¿Qué ocurre con el código ético, con qué iniciativas apoyar o no o a favor de qué postularse? “Como agencia tenemos clara nuestra ética, por dónde debe ir el camino y por dónde no, con quién trabajar y con quién no. Tenemos unos valores que se reflejan en la creación de contenidos de nuestros creadores. Creo que ese esquema de valores hay que tenerlo. Estamos en un sector en el que, queramos o no, influimos a mucha gente, incluso a los muy jóvenes y los valores y la ética deben estar por encima de todo en nuestra industria”, responde.

Las líneas rojas que no traspasan incluyen no trabajar con empresas de tabaco, criptomonedas, inversiones o bolsa. “Son temas a los que consideramos que no debemos darle publicidad”, subraya. “Tampoco cojo talentos que generen negatividad con sus contenidos. Siempre intento que el creador aporte algo a la sociedad, desde el humor, el baile o la sostenibilidad”, aclara.

Eso sí, entre sus banderas, sí se encuentra la innovación y el ser pioneros. Su agencia se ha convertido en la primera de España en representar a podcasters (gente que realiza contenido en pódcast). “El éxito de ‘Estirando el chicle’ ha abierto el camino al entretenimiento joven en el formato pódcast. Al final, creo que es un sector en el que hay que estar”, destaca.

Sobre si se ha tocado techo el sector, responde que no “y creo que no lo vislumbraremos en los próximos años. Es un sector en el que cada año estamos duplicando en doble dígito nuestra facturación anual. Creo que cada vez más las grandes empresas apuestan por él porque están viendo resultados. En este sector, vamos a ver cosas muy grandes en los ejercicios venideros”.

Tres influencers gallegas con representante

Carolina Iglesias, un hito en el Wizink

En su YouTube de Percebesygrelos cuenta con 165.000 suscriptores y con Estirandoelchicle que hace con Victoria Martín acumula 198.000. Su hito: llenar el Wizink Madrid.

Blondiemuser y las luces de Vigo

Blondiemuser es una tiktoker viguesa con más de 1,8 millones de seguidores en su TikTok. Su vídeo de las luces navideñas de Vigo superaba ayer las 42.000 visitas dos días después de subirlo.

Una Youtuber, en una agencia de influencers

La coruñesa Carlota Núñez (@duulcedeleche) es influencer y además trabaja en una agencia de influencers. En su YouTube cuenta con más de 83.000 suscriptores.

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