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Entrevista

Jesús Cintora: «Soy consciente de que se me intenta eliminar de la primera línea»

Jesús Cintora (Ágreda, Soria, 1977) fue pieza clave en los programas estelares de la Cadena Ser, conductor de ‘Las mañanas de Cuatro’ y de ‘Las cosas claras’ en RTVE o tertuliano de La Sexta. El lunes presenta en el Club de este diario junto a Marisa Goñi la quinta edición de ‘No quieren que lo sepas’

Jesús Cintora, periodista de estirpe audiovisual que va por la quinta edición de 'No quieren que lo sepas'.

Para que se haga cargo del tipo de entrevista: «¿Ha pagado un precio muy alto?»

Soy un chaval de pueblo que ha presentado programas con buena acogida, de los que me han apartado. Iñaki Gabilondo me dijo un día en Cuatro que «llevas una diana en la frente», en RTVE me insinuaron que era la víctima de una negociación del Consejo General del Poder Judicial. Tela marinera para Cintorilla de Ágreda.

Usted casi no había nacido y a Gabilondo le quitaban el telediario porque «crispaba».

A veces me pregunto si hago un periodismo que igual no se lleva. Soy de la escuela de Carlos Llamas o del propio Gabilondo, que era muy exigente. Tengo un punto rarito, no somos perfectos pero sentimos una enorme responsabilidad hacia el oyente o espectador.

Es agotador llevar todo el día la contraria con el periodismo crítico.

Es que no considero que yo haga un periodismo crítico o incisivo. Decir que el Emérito es un corrupto con una fortuna en el extranjero mediante testaferros, que no ha sido localizada, es periodismo a secas.

Habrá brindado por el despido de Paolo Vasile en Telecinco.

No, mira, Paolo Vasile me brindó la oportunidad de mi vida, porque yo nunca había presentado en televisión. Las Mañanas de Cuatro me dio una gran popularidad, luego un día me llaman a un despacho y fue feo y doloroso, un mazazo. Pero seguí trabajando en Mediaset y me fui a La Sexta tras despedirme de Vasile con un abrazo.

Se marchó con una terrible acusación, «formar en vez de informar».

Hasta explicarlo resulta ridículo, el ser humano está permanentemente en busca de conocimiento, pero es una etapa muy lejana y hay que seguir avanzado, soy un currante de la información.

¿Quién inventó a Pablo Iglesias?

Se inventó él, pero lo llevé a Las Mañanas porque quería caras distintas a lo habitual. La juventud, el contacto con el 15M, un tono diferente, una apariencia con cazadora, hubo algo de olfato. También tuve a un joven Pedro Sánchez, y otro día me dicen que Francisco Granados no puede venir al programa porque lo ha detenido la Guardia Civil.

¿Y cómo ve hoy al periodista Pablo Iglesias?

Es un comunicador polifacético, su propia personalidad le lleva a moverse en varios ámbitos. Las izquierdas han sufrido campañas burdas, pero también se han autolesionado.

Ferreras se llevaba la fama y usted cardaba la lana de la televisión matinal.

Los hay que van de hombres de Estado y otros somos recibidos como personas inconvenientes. No tengo padrinos en el sector del ladrillo, y mi única ambición es el periodismo, tal vez por eso me han colgado sambenitos para desprestigiarme.

Esta crítica a los poderes fácticos se desarrolla en ‘No quieren que lo sepas’.

He escrito el libro con la voluntad de demostrar que sigo existiendo, y vamos por la quinta edición. Soy consciente de que se me intenta eliminar de la primera línea, por impulso del establishment.

‘Las cosas claras’ tuvo un final oscuro en RTVE.

En mi primera intervención en el programa hablé de «una voz más», porque sabía antes de empezar que querían tumbarme. El fuego amigo es muy dañino, yo era el objetivo a abatir y me eliminaron pero no importa, soy numantino.

Supongamos que hubiera callado y que siguiera en antena.

Eso deben explicarlo quienes tomaron la decisión, porque en RTVE todavía ignoro qué se me imputa para quitarme el programa.

Concretemos, ¿hay que traer a Puigdemont?

Defiendo a quienes tienden puentes y no a los dinamiteros.

¿Griñán debe ser perdonado?

Tiene una condena por corrupción que debe cumplirse, no defiendo el indulto. Tampoco acepto el argumento de que no se enriqueció, porque el sistema clientelar favoreció que siguiera en el poder, con buen sueldo.

¿Felipe VI debe continuar?

Lo respeto como Jefe de Estado, pero en 2022 no tiene pase que ocupe ese cargo por nacer donde ha nacido. Ojalá esto pueda votarse un día con naturalidad.

Es demasiado joven para estar de vuelta de todo.

Aquel chaval de pueblo no hubiera imaginado que, cuando más audiencia tienes, te borran de un plumazo y de forma tan chunga, pero el futuro está por escribir.

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