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Diario de Mallorca

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Recepción de los Reyes en Mallorca: Ibiza, producto local y joyas en una recepción variopinta

Políticos, empresarios, hoteleros, militares, diseñadores, músicos y artistas | Cerca de 400 invitados compartieron una velada con los reyes donde no faltaron ‘selfies’ y anécdotas

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Recepción de los Reyes en Mallorca: Marivent acoge por primera vez a la sociedad balear Guillem Bosch

La diseñadora ibicenca Charo Ruiz no podía contener la ilusión cuando, esperando paciente su turno para saludar a los Reyes y doña Sofía, descubrió que Letizia se había puesto uno de los dos vestidos que le había vendido. Sus saltos disimulados de alegría la delataban. Fue una noche en la que se habló de moda, porque fueron muchos los diseñadores y empresarios del sector los que aceptaron la invitación real, entre ellos Raquel Arañón, la joyera Isabel Guarch y el mallorquín Pablo Erroz, protagonista el pasado lunes al firmar la falda exclusiva que lució la esposa del monarca en Valldemossa. «Me ha dicho que le gustó mucho y que valora el trabajo de artesanía que hay detrás».

Si de algo sirve esta recepción, cóctel o encuentro, como quieran llamarlo, es para humanizar a la realeza. Al menos, por el espacio de dos horas se muestran más cercanos, se integran en los corrillos improvisados y se dejan hasta hacer selfies informales en lo que es una toma de contacto con todos los sectores de las islas. Agradan y se dejan querer.

La nómina de invitados este año fue algo más reducida que la de 2019. Dos años de pandemia habían impedido organizar la cita con las garantías sanitarias suficientes, así que en esta ocasión y en un nuevo recinto, se convirtió en una de las grandes fiestas del verano, con permiso del Club Náutico de Palma y su cena de Armadores.

Los primeros en desfilar ante los Reyes y la Reina emérita fueron las autoridades baleares. La presidenta del Govern, Francina Armengol; el presidente del Parlament, Vicenç Thomàs; y la presidenta del Consell, Catalina Cladera, entre otros muchos. No estuvieron ni representantes de Més ni de Podemos, salvo aquellos con cargo institucional importante, como Juan Pedro Yllanes, vicepresidente del Ejecutivo balear. También estuvo Patricia Gómez, consellera de Salud, pero no la acompañó su marido, Juli Fuster. En su lugar, una buena representación del sector sanitario en la que era su primera invitación al cóctel real.

Tras el orden inicial institucional, llegó el turno del director de Fomento de Turismo, Eduardo Gamero; la doctora Juana María Román; el cantante Jaume Anglada; el artista Lolo Garner o la agente consular de los Estados Unidos en Balears, Kimberly Marshall. Y después, ya en desorden y conforme iban llegando al palacio, la presidenta de la CAEB, Carmen Planas; el presidente de la FEBT, Rafel Roig; o el comandante general de Balears, Fernando Luis Gracia. También estuvieron José Francisco Conrado de Villalonga, Judith Vega, de la UNED; los galeristas Pep Pinya y Joan Guaita o el artista Albert Pinya. Mención especial a Tomeu Català, de Projecte Home, que conversó durante un buen rato con su amiga la emérita.

Cocineros como Koldo Royo, Maca de Castro y Miquel Calent, el consejero delegado del Mallorca, Alfonso Díaz o el CEO de Filmin, Jaume Ripoll, también pasaron una noche en Marivent.

Autobuses lanzadera para los invitados

No fue fácil, y es algo a mejorar, la organización y la logística de celebrar una recepción multitudinaria en Marivent.

Los cerca de 400 invitados tenían que estar media hora antes del inicio en la Base Naval de Portopí para aparcar y subir en los miniautobuses, con capacidad para unas 50 personas, que les acercarían hasta palacio. En el trayecto, nada de vídeos ni fotografías, pues se accedía por zonas altamente sensibles en materia de seguridad. El problema llegó cuando comenzaron a coincidir todos los invitados en la base y se produjo el colapso. El besamanos se tuvo que interrumpir hasta en dos ocasiones, a la espera de que fueran llegando más invitados, que lo hacían a cuentagotas. Faltó algo de ritmo.

Producto local en un menú con la firma de Santi Taura

Tal y como avanzó este periódico, el chef con estrella Michelin, Santi Taura, fue el responsable de elaborar el menú con sabor local.

Se degustó una tostada de pan moreno mallorquín con sobrasada ecológica; la granada: mini pastel de berenjenas; canuto crujiente de tartar de atún picante; mini empanadas mallorquinas de pescado; taco de maíz y lechona de porc negre; gamba roja con arroz y huevo frito; mini cocas de trigos antiguos y tampó; gilda de bacalao, tomates y piparras y ceviche de marisco.

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