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Diario de Mallorca

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Tecnología

Robots transportan las muestras de sangre y orina de los pacientes de un hospital de Alicante

Los robots y la inteligencia artificial llegan a los laboratorios de los centros sanitarios

Pequeños coches guiados por GPS llevan las muestras de los pacientes.

Los robots y la inteligencia artificial han llegado al laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital de Sant Joan de Alicante, que ha sido reformado por completo para convertirse en el más puntero de la provincia.

El nuevo espacio es lo más parecido a una autopista, que conecta las máquinas que analizan las distintas muestras de sangre, orina y otros fluidos de los enfermos. Los tubos con las muestras viajan, debidamente identificados con códigos de barras que guardan la información del paciente, de máquina en máquina a bordo de pequeños coches guiados por GPS.

Según explica María Salinas, jefa de Análisis Clínicos del Hospital de Sant Joan, todo está diseñado para minimizar errores, así como reducir tiempos y riesgos, ya que las muestras no son manipuladas por el personal del servicio. “Hemos pasado de un laboratorio del siglo XI, montado en el año 92 cuando se inauguró este hospital a uno del siglo XXI”, explica Salinas. A nivel Comunidad Valenciana sólo el hospital de La Fe tiene un laboratorio de estas características. “Está viniendo gente de toda Europa a verlo, porque es tecnología punta”.

En el laboratorio de Análisis Clínicos del Hospital de Sant Joan se procesan cada día las muestras de un millar de pacientes que encargan tanto los médicos de familia como los especialistas de los distintos servicios del hospital. Un volumen ingente de datos que, gracias a la inteligencia artificial, sirven para que en este laboratorio busquen enfermedades ocultas.

A través de sofisticados algoritmos, la colaboración con médicos de otras especialidades y la revisión constante de las guías clínicas, en este laboratorio se han especializado en introducir pruebas adicionales a las que piden los médicos de familia para hallar enfermedades que no han sido diagnosticadas hasta el momento. Así, detectan cada año una media de 250 casos de diferentes dolencias, entre ellas el déficit de vitamina B12, que puede provocar daños neurológicos, o de magnesio, que de mantenerse en el tiempo puede dar lugar a arritmias cardiovasculares.

Una vez diseñadas las intervenciones, los programas informáticos se aplican de manera automática y también automáticamente se comunica al médico ese nuevo diagnóstico para su seguimiento y tratamiento. “El diagnóstico temprano mejora el pronóstico de la enfermedad, al retrasar e incluso anular, dependiendo de la enfermedad, la aparición de complicaciones y ahorrando recursos a la sociedad”.

La responsable de Análisis Clínicos del Hospital de Sant Joan añade que “el ahorro de tiempo que vamos a tener con el nuevo laboratorio vamos a poder emplearlo en la detección de nuevas enfermedades”, sostiene Salinas.

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