Tras los episodios de intenso calor en mayo, junio y julio, esta última considerada como la ola de calor más larga hasta la fecha, y con una temperatura del mar mediterráneo que ha subido hasta 29 grados centígrados, múltiples expertos han mostrado su preocupación porque esta cifra tan anómala resulta preocupante y auguran que podría incrementar todavía más, alcanzando los 30 °C.

El actual meteorólogo de Eltiempo.es y ex jefe de metereológica de Telecinco, Mario Picazo, ha explicado que la alarma se debe a que, si el Mediterráneo sube hasta 30 °C, se convertirá en una "fábrica de vapor de agua", lo que supondrá mucho "calor y bochorno" durante el verano. Sin embargo, el experto cree que lo peor está por llegar y que en el final del verano y consiguiente inicio del otoño habrá inundaciones y un gran impacto en las especies marinas.

Esto se debe a que, cuando bajen las temperaturas, se darán situaciones DANA o gota fría que podrán provocar episodios de lluvias muy intensas porque las temperaturas del mar pueden provocar la formación de nubes "muy enérgicas".

Durante la madrugada del martes al miércoles, las temperaturas sufrieron una bajada de entre 8 y 10 grados, sobre todo en la mitad norte de Mallorca. Este cambio también suponía que las noches han dejado de ser tórridas (más de 25 °C) y han pasado a ser tropicales (más de 20 °C).

Agosto podría ser de nuevo muy cálido y traer muchas tormentas

Agosto podría ser un mes muy cálido, con temperaturas más altas de lo normal en casi toda la Península y con valores extremadamente altos en la superficie del agua en el Mediterráneo, según el meteorólogo de Meteored Samuel Biener, que pronostica asimismo un mes con tormentas en buena parte del territorio y con valores de precipitación en torno a la media.

De acuerdo con el modelo meteorológico de Meteored, durante la primera quincena de agosto las temperaturas continuarán por encima de lo habitual en casi toda la Península y Baleares, con valores de 0,5 a 1,5 grados centígrados (ºC) superiores al promedio de las fechas, aunque los mapas a corto plazo ya agudizan estas anomalías, explica.