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Diario de Mallorca

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Internet

Caras robadas en las redes sociales

Cuatro víctimas de la usurpación de rostro en las redes sociales relatan su experiencia

Víctimas de usurpación de identidad en Internet.

Regina Coya es una joven de Barcelona que tiene el cabello de color negro y unos ojos que llaman la atención. Utiliza Instagram para compartir fotografías suyas en su perfil. Y descubrió que alguien que se hacía pasar por ella había creado otro usuario con su nombre y apellido. Tenía 24 años.

"De repente empecé a recibir mensajes de amigos diciéndome: '¿Te has hecho un Instagram nuevo?' Y me enviaron una captura de pantalla de un perfil con fotos mías".

Las cuentas ficticias que se asemejan a la verdadera, como la de Regina, muestran "la típica conducta del delito regulado en el artículo 401 del Código Penal, que se basa en la usurpación del estado civil. Es decir, fingir ser otra persona real y verdadera con la clara intención de beneficiarse o producir un daño", explica Montse González, abogada especializada en ciberdelincuencia.

"Te haces muchas preguntas: ¿Quién ha podido ser? ¿Cuál es el objetivo de esta persona? ¿Por qué quiere hacerme daño?", explica Regina. "Dije a todos mis seguidores: 'Por favor, ¿podéis denunciar a esta cuenta? No soy yo", recuerda. 

"No denuncié a la policía porque Instagram actuó muy rápido y cuando vio que recibió tantas denuncias directamente bloqueó la cuenta", afirma. Además de avisar de la suplantación de identidad digital en la propia plataforma, se debe denunciar a un cuerpo policial o ir al juzgado de guardia, explica Selva Orejón, perito judicial en identidad digital, reputación e imagen y CEO de onBRANDING, empresa especializada en protección de la identidad digital. 

"Cogieron mi foto para Tinder"

Quien sí decidió acudir a la Policía Nacional fue Aina Català, una joven mallorquina de 27 años. "Un día me escribió un amigo diciéndome que se había encontrado un perfil con mis fotos en Tinder", afirma. "Era una cuenta de Tinder en la que se utilizaban mis fotos de Facebook. Se hacía llamar Sara, tenía 30 años y estudiaba en la Universidad de Canadá. Fui a la policía y denuncié".

Aina siguió los pasos mencionados anteriormente por la perito judicial. "Expliqué a las autoridades lo que me había pasado y enseñé la captura de pantalla que me había enviado este chico. En un año y medio no he sabido nada", se lamenta Català.

Resulta muy difícil para los cuerpos de seguridad saber quién está detrás de un caso como el de Aina. Según Orejón, la víctima, además de denunciar, debe "contratar a un abogado o a una empresa especializada que le ayude a identificar al autor". Y armarse de mucha paciencia: el proceso es lentísimo.

Instagram, propiedad de Meta, ofrece algunos consejos en su centro de ayuda por si ocurre una suplantación de identidad, como el recurso de la denuncia. Pese a ello, no ofrece cifras exactas acerca de cuentas fake en su portal de transparencia.

Quien sí lo hace es Facebook, que también pertenece a Meta. "1,7 mil millones de cuentas accionadas en cuentas falsas", según publica el Centro de Transparencia de Meta.

"Crearon un perfil falso en OnlyFans con mis fotos"

Carlota Parga, barcelonesa de 27 años, estaba durmiendo cuando un aluvión de mensajes la despertaron. Se enteró así de que, por tercera vez, se habían hecho pasar por ella en las redes sociales.

"La primera fue en Facebook cuando era adolescente: alguien cogió mis imágenes y creó un nuevo perfil en esta plataforma haciéndose pasar por mí", se sincera la joven. La segunda vez fue hace dos años en Instagram, donde suplantaron su identidad. "Le escribí a mi perfil fake y me respondió contándome cosas de mi vida privada que, actualmente, sigo sin saber cómo pudo averiguar", explica Parga.

“Le escribí a mi perfil fake y me respondió contándome cosas de mi vida privada"

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La última vez fue la más grave. Hace menos de seis meses, alguien usurpó sus fotos de internet y creó con ellas un perfil falso en la plataforma OnlyFans, una plataforma de contenido erótico de pago. El autor de la suplantación además incluyó un enlace en una biografía de una cuenta falsa de Instagram, con su nombre y sus fotografías. Los usuarios que entraron en ese perfil creyeron erróneamente que la mujer que aparecía en imágenes explícitas era Carlota.

Esta práctica no entiende de límites ni redes sociales. Selva Orejón, perito judicial, explica el cambio de tendencia de este ataque en las distintas plataformas digitales.

Carlota, que se sintió aterrorizada por el suceso de la suplantación en OnlyFans, reaccionó solicitando a sus seguidores que la ayudasen denunciando la falsedad de esa cuenta. 

"Me sentí impotente porque no sabía quién podría ser. Me preguntaba por qué me lo hacían a mí", lamenta la víctima. Tal como cuenta la letrada González, en muchos casos, además, hay más personas perjudicadas por la impostura: "La víctima cuya cara ha sido usurpada y el usuario engañado".

"Me sentí desprotegida"

Carla Seco, una joven de 21 años residente en Granollers, también fue víctima de una cuenta falsa de Instagram que se abrió con su cara y que pretendía dar publicidad a un canal en OnlyFans.

"Les dije a mis amigos que tenían Instagram que denunciaran a esa cuenta. También fui al día siguiente a denunciar a los Mossos y no me dieron ninguna solución. La cuenta ya la habían borrado gracias a todas las denuncias que había tenido dentro de la plataforma, y era muy complicado saber quién había sido", afirma.

"Era muy complicado saber quién había sido"

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"Me sentí un poco desprotegida. Tienes miedo porque no sabes hasta dónde puede llegar. Primero se hace un perfil y después, ¿qué te puede hacer?", se pregunta Carla.

"Hace que tengas la sensación de indefensión tan terrible que hasta a habido algunos casos de suicidio, explica Toni Baena, doctor en psicología y director del Máster Salud Digital de la Universitat Oberta de Catalunya. 

Aunque los casos de Regina, Aina, Carlota y Carla parecen insólitos, lo cierto es que la suplantación de identidad en redes sociales resulta cada vez más frecuente. Esta conducta se castiga con la pena de seis meses a tres años de cárcel.

Aumento de las denuncias por 'usurpación de la identidad'

En Cataluña el número de denuncias por ‘Usurpación del estado civil' ha incrementado de 39 en 2011 a 138 en 2021, según datos de los Mossos d’Esquadra.

Para evitar estas situaciones, Selva Orejón da algunos consejos como activar las alertas de Google con nuestras informaciones personales, además de destacar la importancia de “perder el miedo a las configuraciones de seguridad y privacidad de todas las plataformas que utilizamos”. 

La perito afirma que "hay una parte muy importante de la población que tiene mucha bondad y muy poco conocimiento. Además de que están muy huérfanos digitales".

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