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Diario de Mallorca

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Canarias

Más de 1.500 visitantes conocen el volcán de La Palma en las rutas guiadas

La posibilidad de conocer los efectos de la erupción volcánica y acercarse al cono, uno de los principales atractivos turísticos

Imagen visual que tienen los visitantes del cono.

El volcán de La Palma, las coladas y el entorno que rodea al cono principal se consolidan como uno de los principales atractivos turísticos de La Palma, obligando a las administraciones a ofertar en la Semana Santa una experiencia para conocer los efectos de la erupción. De esta manera se contabilizan en estos días hasta 1.500 reservas para participar de los distintos accesos autorizados con personal formado para conocer los alrededores del cono volcánico en las faldas de la dorsal de Cumbre Vieja. Se quiso por parte de las administraciones organizar un sistema de visitas que permitiera dar respuesta a la demanda existente por las propias empresas dedicadas a vender experiencias de este tipo, y que en cada puente recibían la demanda de esta actividad por parte de su habitual clientela. Pero no solo turistas, también vecinos de la Isla están aprovechan la oportunidad.

Las excursiones al cono organizadas para esta semana agotaron las 1.350 plazas ofrecidas por el Cabildo de La Palma. Incluso el Ayuntamiento de El Paso reforzó con más grupos estas excursiones, de manera que se está pudiendo evaluar el impacto de un número importante de personas recorriendo los senderos próximos y habilitados con esta finalidad. Las visitas se están realizando en grupos de 14 personas. El Cabildo organizó tres grupos en cada uno de los cuatro turnos diarios establecidos, teniendo en cuenta los estudios sobre la pisada y la sostenibilidad del sendero que previamente ha realizado el Instituto Geológico y Minero de España. El Ayuntamiento de El Paso amplió los grupos hasta completar las 1.500 plazas.

Para poder acceder a estas rutas cada usuario tuvo que rellenar un formulario, además de abonar cantidades que van desde los 50 euros hasta la gratuidad para los vecinos residentes en la Isla. Se encargan de hacer llevadera la visita y aportan datos a quienes recorren esos caminos un grupo de 70 guías que recibieron formación específica para esta actividad a cargo del IGME.

La más demandada

Entre las rutas previstas, la más demandada es la desarrollada a pie desde el Llano del Jable hasta un punto cercano al cono del volcán, recorriendo el Camino de Cabeza de Vaca. Esta actividad dura dos horas y media y se requiere una forma física mínimamente buena ya que se realiza completamente a pie. La otra posibilidad es una visita guiada al Mirador del Castillo de la Virgen, que se realiza en grupos de ocho personas máximo, que son trasladadas en transporte público desde el centro de Los Llanos de Aridane.

Visitas al volcán de La Palma. José Antonio Fernández

Las rutas se inician con una pequeña charla en la que se establece un protocolo de protección hacia el espacio natural que se va a visitar y proseguir conociendo los atractivos que ofrecen para quienes se decidieron por la opción de conocer el volcán palmero en estas fechas de Semana Santa. En varios puntos del sendero se hacen paradas donde el guía acompañante explica las fases de la erupción, cómo era el paisaje anterior y las consecuencias provocadas durante los tres meses que se mantuvo en activo el volcán nacido en la Hoya de Tajogaite.

José Antonio Fernández es uno de los afortunados que en estos días de vacaciones consiguió acceder a esas visitas. Es docente de un centro de Primaria de Santa Cruz de La Palma, aficionado a la fotografía y científico de vocación y profesión. Fernández siguió todo el proceso eruptivo compartiendo constantes informaciones obtenidas desde las distintas aplicaciones oficiales, algunas de ellas incluso de difícil acceso para el común de los usuarios. Por eso, cuando llegó el momento de que se abriera al público el acceso a rutas guiadas para conocer los efectos de la erupción del pasado 19 de septiembre, no dudó en inscribirse para poder estar entre las personas afortunadas.

Él lo hizo a través de las rutas organizadas por el Ayuntamiento de El Paso sin coste alguno. "Te llevan al Llano del Jable en una guagua y con un guía autorizado", describe. Después descienden por la pista de Cabeza de Vaca hasta alcanzar la zona de la Hoya de Tajogaite. "La visita es corta", se lamenta el profesor pero sí les da tiempo de comprobar los efectos devastadores de un proceso eruptivo sin precedentes en la época histórica del Archipiélago. "Conozco la zona de toda la vida", relata José Antonio, aunque ahora "no se parece en nada, no tiene nada que ver". Se refiere a que "en sitios hay varios metros de arena", lo que se puede apreciar al ver los postes de la señalética de los senderos que están "totalmente enterrados", además incide en que "aunque la pista se ve que la han limpiado, aún se pueden apreciar casas enterradas".

Una zona muy cambiada

En definitiva, quien fotografió atardeceres y el cielo de esa zona en infinidad de ocasiones antes de que estallara el volcán, se encontró ahora un espacio "radicalmente distinto". Este palmero se lamenta de que "cuando llegas a la zona, a unos 300 metros del cono que se ve el Valle, la mitad está negra". Es ahí donde "se ve la magnitud de lo que paso y de lo que podría haber pasado", destaca.

Además, José Antonio tiene claro que, si la erupción se hubiera producido apenas 500 metros más al norte, en la dorsal de Cumbre Vieja, su devastación sería mucho mayor ya que "la zona urbana de Los Llanos de Aridane y de Tazacorte hubiera desaparecido". Mientras tanto, como amante de la fotografía, a Fernández y sus compañeros les queda "un nuevo recurso con un atractivo total".

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