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CON CIENCIA

Saliendo de África

La salida de nuestros ancestros del continente africano, que es donde apareció el linaje humano hace unos 7 millones de años, no fue un problema a resolver hasta muy avanzado el siglo XX, cuando los hallazgos de Kenia y Etiopía permitieron disponer de ejemplares fósiles cercanos al momento de separación de chimpancés y humanos. Mucho antes de eso, a finales del siglo XIX, se descubrieron en China y Java restos fósiles humanos pertenecientes a la especie Homo erectus, con una edad cercana al medio millón de años. Al constatar medio siglo después que los primeros humanos habían sido africanos fue cuando se comenzaron a plantear las preguntas acerca de cuándo saldrían nuestros ancestros de África.

A estas alturas estamos seguros de que lo hicieron en una época muy temprana, con algo menos de dos millones de años, y lo siguieron haciendo en varias oleadas migratorias sucesivas que abarcan desde el Pleistoceno Inferior al Superior. Pero a menudo las evidencias de esas salidas del continente africano se basan en pruebas arqueológicas; los restos fósiles son escasos. Los más notorios de ellos son los del yacimiento de Dmanisi (Georgia), que dieron lugar a la propuesta por parte de Léo Gabunia y colaboradores de la especie Homo georgicus en el año 2002. Su edad sería cercana a los 1,7 millones de años.

Los Homo georgicus eran pequeños, parecidos al Homo habilis de Olduvai (Tanzania), y con una cultura muy primitiva del Modo I, es decir, también igual a la del H. habilis. Como se decía antes, es probable que hubiese otras dispersiones saliendo de África antes de Dmanisi y, con toda seguridad, después. Alon Barash, investigador de la Facultad Azrieli de Medicina en la Universidad Bar-llan de Safed (Israel), y sus colaboradores han publicado en la revista Scientific Reports el hallazgo del fósil más antiguo de un hominino de cuerpo grande en el corredor levantino —la franja de Oriente Próximo que hace de frontera entre Asia y África. Se trata de una vértebra lumbar juvenil (UB 10749) procedente del yacimiento de Ubeidiya (Pleistoceno Inferior, Israel) e identificada gracias a un nuevo análisis de la fauna de la localidad. Los autores indican que se trataba de un niño que tendría entre 6 y 12 años en el momento de su muerte. El tamaño adulto calculado por los autores sería parecido a los ejemplares más antiguos del H. ergaster africano del Pleistoceno Inferior. En el título de su artículo, Barash y colaboradores sostienen que el nuevo fósil procedente del corredor levantino aporta indicios acerca de dos procesos distintos de salida del continente africano. Pero si hablamos sólo de dos nos quedamos muy cortos. Por poner un único ejemplo, Huw Groucutt (del Max Planck de Jena, Alemania) y colaboradores identificaron en 2021 en la revista Nature cinco salidas al menos que se extienden entre 400.000 y 55.000 años atrás.

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