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Diario de Mallorca

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La Comunidad Valenciana da el visto bueno a la ampliación de una macrogranja: de tener 750 cerdos a 7.200 animales

Una granja de cerdos.

El 17 de enero, el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana publicaba favorablemente la Declaración de Impacto Ambiental de ampliar una macrogranja que ha pasado de tener 750 cerdos a 7.200 madres reproductoras. Ha multiplicado por diez su producción de carne en las seis naves que esta empresa de Ayora ya dispone en el municipio, en el polígono 66.

Esta ampliación llega en pleno debate sobre si la producción de carne en macrongranjas es o no ética para con el medio ambiente y el bienestar animal, una cuestión que desde Amics de la Terra, entidad ecologista que trabaja en la comarca Valle de Ayora, tienen clara. Han denunciado esta connivencia entre la empresa y la Generalitat y la califican de "error": "Es irónico que la conselleria encargada de Emergencia Climática y Desarrollo Rural permita estos proyectos de industrialización animal, una de las principales causas de despoblación en el mundo rural y del cambio climático con la generación de cantidades ingentes de emisiones de gases de efecto invernadero", señalan en el comunicado de denuncia.

Este diario ha intentado ponerse en contacto con la empresa sin resultado. Sin embargo, el Ayuntamiento de Ayora sí que se ha pronunciado sobre la ampliación y ha aclarado que la obra se llevó a cabo hace años y que ahora, debido a distintos contratiempos administrativos, se ha legalizado a través de la DIA. En este sentido, en el ayuntamiento recuerdan que es la Conselleria de Agricultura la que concede los permisos y a tenor del resultado favorable del informe, la empresa cumple todas las cláusulas. Entre ellas, la instalación de una planta de biometanización que convierte los purines de los animales en el gas que después utilizan como energía para hacer funcionar la explotación.

De hecho, el informe de la DIA se dirige hacia esta dirección, a tener en cuenta las consideraciones sobre cómo gestionar la elevada cantidad de purines que una explotación así va a generar. En total son seis naves que suman 7.124 metros cuadrados con fosa de recogida de purines comunicadas mediante tuberías que desembocan en un balsas impermeables. La capacidad que hacen constar en el documento es suficiente, según avala la Agricultura. También advierte que existe una balsa exterior para albergar cosustratros vegetales cuyos posibles lixiviados están también protegidos para evitar la contaminación del suelo La planta, según prosigue describiendo la Declaración de Impacto Ambiental, incluye una planta de biometanización de purines.

Una granja de cerdos en una imagen de archivo.

A priori, la conselleria da el visto bueno a todas las cláusulas técnicas que se exigen a una instalación así. Sin embargo, la organización ecológica recuerda que esta macrogranja emitirá al año 78.000 kilos de metano, 39.000 kilos de amoniaco, 313 kilos de óxido nitroso y consumirá 36.700 metros cúbicos de agua. "Ayora tiene una población de 5200 habitantes; el consumo de agua de la macrogranja equivale al del 15% de su población", señalan Amics de la Terra.

“No nos podemos permitir continuar profundizando en un modelo que devora nuestros recursos naturales y agrava la crisis climática”, afirma Amanda Subiela, portavoz de Amics de la Terra Valencia que asegura que “además, porque o bien los países a los que exportamos encontrarán otro proveedor más barato o, en contextos de emergencia climática, tendremos dificultades para acceder a las materias primas con las que se fabrican los piensos. Si China nos deja de comprar la carne, se termina el negocio para unos pocos”, afirma Subiela.

Mientras, en el ayuntamiento recuerdan que hace cuatro años actuaron como intermediarios para evitar que esta empresa construyera tres macrogranjas más. Ecologistas y ayuntamientos intercedieron para disuadir a esta empresa de proyectar nuevas instalaciones por el impacto que podría tener sobre el municipio. El alcalde, José Vicente Ayora, ha explicado a este diario que en ese momento "se les trasladó el desagrado y la no disposición" de acoger más instalaciones de este tipo. De hecho, la empresa dirigió su actividad hacia la ganadería extensiva.

Denuncian irregularidades

Además, la organización ecologista denuncia que el proceso ha estado lleno de irregularidades porque “la empresa promotora recibió una subvención de 230.000€ incluso antes de contar con la Declaración de Impacto Ambiental aprobada”. Una subvención del IVACE con la que se ha instalado la planta de biometano para dar salida a los purines.

"La macrogranja denunciada se sitúa cerca de terrenos Red Natura 2000 y hará uso de ellos para esparcir los purines, los excrementos del ganado. El promotor necesitará 760,81 ha de superficie como base territorial sobre la que extender los residuos de los animales, que finalmente se llevará a cabo en áreas protegidas. La única condición que pone la Consellería es que “las parcelas situadas en Red Natura 2000 deberán abonarse fuera del periodo comprendido entre el 15 de marzo y el 15 de julio”.

Otros megaproyectos

Según denuncia Amics de la Terra, la empresa integradora de este proyecto, Grupo Sánchiz, "también es la dueña de otra macrogranja muy polémica en Balsa de Ves, donde la población y la alcaldesa del pueblo llevan años denunciando los impactos de esta industria".

Amics de la Terra reclama a la Generalitat Valenciana y al Gobierno que no participen en estas estrategias de lavado verde. Así hace un llamamiento a una moratoria contra la ganadería industrial: “deberían ponerse a la altura de las exigencias de los distintos pueblos y establecer una moratoria inmediata a todas las macrogranjas y sus sucesivas ampliaciones”.

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