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Diario de Mallorca

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Asturias

La Universidad de Oviedo intentará liderar un “supercampus” europeo para atraer a más alumnos extranjeros

La institución académica busca por tercera vez que Bruselas financie su alianza con nueve campus foráneos con el objetivo de crear “grados conjuntos” y mejorar su posición internacional

El equipo rectoral de la Universidad de Oviedo.

La Universidad de Oviedo no tira la toalla e intentará por tercera vez obtener financiación de la Unión Europea para liderar un “supercampus” internacional, integrado por nueve instituciones del extranjero. El Rectorado de Ignacio Villaverde llevará la alianza a una nueva convocatoria de fondos, que está previsto que salga antes de final de año. “El anterior equipo (el de Santiago García Granda) lo intentó en dos ocasiones, quedando muy muy cerca. Nosotros, en este tiempo, nos hemos ocupado mucho de mantener vivo el consorcio y de analizar por dónde la anterior convocatoria quedó mal puntuada y buscar soluciones”, detalla el vicerrector de Internacionalización, Jesús Daniel Santos. La alianza servirá para potenciar la movilidad entre las diez universidades socias, atrayendo más alumnos a Asturias, y para crear “grados conjuntos”. Es decir, que los estudiantes podrán cursar una carrera en diferentes países.

De conseguir financiación, Asturias liderará un “supercampus” formado por la Universidad de Ciencias Aplicadas Karlshrühe (Alemania), la Universidad G. d’Annunzio Chieti-Pescara (Italia), la Universidad Médica de Sofía (Bulgaria), la Universidad de Tesalia (Grecia), la Universidad de Skövde (Suecia), la Universidad de Tecnología de Lodz (Polonia), la Universidad de Rouen Normandie (Francia), el Instituto de Tecnología de Cork (Irlanda) y Universidad Técnica Gheorghe Asachi de Iai (Bulgaria). “Somos todas –explica el Vicerrector– instituciones de tamaño mediano-pequeño que de otra manera no podríamos llegar a competir con las más grandes, que tienen mucha más financiación que nosotras”. La última convocatoria de campus europeos, la de 2020, fue de cinco millones de euros por consorcio, una cuantía que, en palabras de Jesús Daniel Santos, “no es mucha”, pero supone “dar un paso muy importante” en internacionalización.

El responsable de relaciones exteriores en el Rectorado de Ignacio Villaverde confía en que en esta próxima convocatoria la Comisión Europea tenga en cuenta la “buena posición” conseguida anteriormente, aunque, por otra parte, duda de que se cumpla el dicho de que a la tercera será la vencida. “Lo que sabemos de esta convocatoria es que solo se van a financiar unos pocos consorcios, quizá tres. En ese caso, muchas universidades nos quedaríamos lejos de liderar esas alianzas por la falta de financiación”. Jesús Daniel Santos también comenta que está encima de la mesa la posibilidad de que más adelante Bruselas abra los “supercampus” ya financiados a más socios. “Eso tendríamos que estudiarlo. El primer objetivo debe ser liderar nuestro propio consorcio”, afirma. Esa es la estrategia que han seguido otras universidades españolas referentes en internacionalización como la de Salamanca.

El Vicerrector asegura que, sin financiación europea, el “supercampus” que encabeza Asturias “ya empieza a ser conocido y hay nuevas universidades interesadas en participar”. Además, según cuenta Santos, Alemania y Francia han apoyado económicamente a sus universidades –la Ciencias Aplicadas Karlshrühe y la de Rouen Normandie– para impulsar el proyecto conjunto. “Eso también nos lleva a reflexionar por qué en España y en Asturias no pasa eso, pese a quedarnos a las puertas en la convocatoria europea. Se le pedimos (sin éxito) al Gobierno de España”, lamenta.

La principal ventaja de esta gran alianza, que suma 200.000 estudiantes y 10.200 investigadores, es que “tendríamos una especie de título conjunto”, subraya Santos. “Ya no estamos hablando solo de movilidad, sino de que los alumnos puedan realizar una titulación conjunta en las distintas universidades”, comenta. Dicho con otras palabras, posibilita empezar la carrera en un país y terminarla en otro, sin obstáculos burocráticos y legales para las convalidaciones. Incluso, se podrían configurar grados abiertos, de forma que cada estudiante pudiese diseñar su propio currículum académico mediante la combinación de asignaturas elegidas entre las ofertadas en las distintas instituciones socias.

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