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Día Mundial contra la Violencia Machista

Pacto contra el machismo: siete tareas pendientes y el 83% de las medidas cumplidas

La ley de trata, las nuevas masculinidades o mejorar la financiación, futuros retos contra la violencia machista | El Gobierno trabaja para acordar un dictamen que sirva para renovar el acuerdo de Estado antes de fin de año

Pacto contra el machismo: siete tareas pendientes y el 83% de las medidas cumplidas.

El Gobierno afronta este 25-N, Día contra la violencia machista, con el reto pendiente de renovar el histórico pacto a través del cual las fuerzas políticas y las instituciones acordaron, en 2017, que la lucha contra las agresiones que sufren las mujeres es un asunto que compete a todos, para lo cual se pactaron 292 medidas y una financiación periódica. El pacto de Estado vence en septiembre de 2022 y el Ministerio de Igualdad busca un nuevo acuerdo en el Parlamento que sirva para blindarlo, de forma que gobierne quien gobierne, siga la unión de fuerzas y la asignación presupuestaria imprescindible para acabar con un problema estructural, con profundas raíces y complejas soluciones.

Desde 2003, han fallecido 1.118 mujeres a manos de sus parejas o exparejas, 37 en lo que va de año. No obstante, estos datos son solo la punta del iceberg de la diversa y extendida violencia que sufren las mujeres por el hecho de serlo. Por ello, el trabajo en estos últimos años se ha centrado en ampliar el foco y prevenir, detectar y ayudar a víctimas no solo de las agresiones provocadas por las parejas, para mejorar la respuesta institucional y penal de todas las violencias.

El mandato parte del Convenio de Estambul, que España ratificó en 2014, pero también de uno de los ejes incluidos en el pacto de Estado, que pedía "la visualización y atención de las formas de violencia fuera del contexto de la pareja o expareja". No obstante, este mandato no se ha cumplido íntegramente. En Cataluña la última reforma de ley contra las agresiones machistas sí reconoce ya las otras violencias pero a nivel estatal es una asignatura pendiente. El PSOE insistió, cuando se negoció el pacto, en que la ley contra la violencia de género de 2004 no se modificara sustancialmente y se diseñaran otras normas específicas. Por ello, se ha aprobado el anteproyecto de ley de la libertad sexual, conocido como ley 'solo sí es sí', que está iniciando su tramitación en el Congreso y el Ministerio de Igualdad trabaja también en una ley específica contra la trata.

Nuevas masculinidades

La primera sí podría entrar en vigor esta legislatura, pero la segunda es más difícil. Se trata, por tanto, de uno de los al menos siete compromisos pendientes, junto con la aprobación de nuevas medidas contra la violencia digital o la puesta en marcha de una Estrategia estatal contra las violencias, puesto que la actual caducó en 2016. Asimismo, en el haber figura también incidir más en el fomento de las llamadas nuevas masculinidades, para alejar a los hombres de los estereotipos marcados por el patriarcado, o mejorar la financiación del pacto, para hacerla plurianual y más flexible, como piden las autonomías.

Asimismo, Igualdad quiere que las organizaciones feministas con sistemas de atención a víctimas reciban un 1% del presupuesto y que todos los servicios de ayuda se declaren esenciales, como ocurrió en el confinamiento. El Gobierno aspira a que los grupos acuerden un dictamen, que sirva para renovar el pacto, antes de final de año. Y se trabaja con la hipótesis de que, de nuevo, se sume el PP, según fuentes del Ministerio capitaneado por Irene Montero. Vox, evidentemente, es más difícil que participe.

Las mismas fuentes precisan que hay un 17% de las medidas del pacto pendientes de ser ejecutadas y un 83% cumplidas o en proceso. Entre estas ultimas, una de las más importantes hace referencia a que no sea necesario denunciar para acceder a la protección o las ayudas. Y es que aunque en 2020 se presentaron más de 150.000 denuncias, todavía muchas víctimas no se atreven a acudir la policía o los juzgados por miedo a la reacción del agresor o por desconfianza hacia las instituciones. Por eso se ha aprobado un título habilitante que les permite recibir ayuda a través de múltiples organismos, pero sin denunciar.

Centros de crisis

Asimismo, el 016 se ha adaptado para atender las llamadas de las víctimas de cualquier violencia o de su entorno y las pulseras antiacercamiento que se colocan a maltratadores en el futuro se podrán usar también para proteger a víctimas de todo tipo de agresiones.

Y, gracias a los fondos europeos, se prevé abrir centros de crisis 24 horas frente a las violencias sexuales. Esta medida está incluida en la ley 'sólo sí es sí' pero Igualdad ha adelantado su puesta en marcha con el fin de equipar la atención que reciben las víctimas de delitos sexuales a la que se presta, en múltiples servicios, a las maltratadas por sus parejas. Ya existen este tipo de centros en Madrid y en Gijón y la previsión es que en 2023 haya uno por provincia.

A la par, a partir del 1 de enero la estadística estatal reflejará todos los feminicidios y no solo aquellos perpetrados en el ámbito de la violencia de género, otro de las medidas incluidas en el pacto. Asimismo, la 'ley Celáa' cumple con la petición de que se imparta educación sexual y se ha ejecutado también el mandato de que las campañas se hagan a lo largo de todo el año, con el fin de que sean una concienciación constante, como una lluvia fina.

En cuanto a la protección de los menores, la ley de protección a la infancia generaliza la suspensión de las visitas o la patria potestad cuando la madre denuncie al padre por violencia de género. Aunque aún queda camino por recorrer para alcanzar la erradicación de la violencia machista, todo suma en el difícil reto de finiquitar un problema arraigado y estructural.

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