Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

TOROS

Alcúdia destierra la tauromaquia de su plaza y la fiesta se apaga en Mallorca

El coso de Felanitx, en un estado lamentable de deterioro. | MIGUEL ÁNGEL PUERTAS

Cinco son los cosos taurinos que se mantienen en pie en Mallorca. Sin embargo, la situación taurina actual hace pronosticar un futuro funesto para la tauromaquia en la isla. Cuatro inactivos.

La plaza de toros de Felanitx celebró su última novillada en 2008. Las normativas de aquel año impuestas por Función Pública comportaban reformas y unos gastos que ni propietario ni Ayuntamiento estuvieron dispuestos a asumir. Se exigían modificaciones para la legalización de la plaza y su consiguiente licencia de actividades; cuatro vomitorios en los tendidos con acceso directo, pasillos de acceso a los asientos superiores y ensanchamiento de las escaleras de las gradas así como acceso para discapacitados y otras adecuaciones indispensables. La Macarena, se encuentra en un lamentable estado de deterioro que hace prácticamente imposible su recuperación. La plaza está en venta.

Coincidiendo con el cese de la concesión a Asociación Alcúdia Taurina, empresa que ha gestionado el coso durante más de tres décadas, Bàrbara Rebassa, alcaldesa de Alcúdia, ha manifestado esta semana que su plaza de toros no volverá a celebrar espectáculos taurinos. Su intención es convertir el coso en un espacio que albergue cualquier tipo de actividades a excepción de las taurinas y que, por lo tanto, no se va a sacar a licitación. Rebassa parece contar con un proyecto para convertir el inmueble en un centro de actividades para asociaciones y entidades culturales, dejando claro que no se acogerán acontecimientos relacionados con la tauromaquia.

El sector taurino teme que el consistorio pueda aprovechar para realizar remodelaciones que afecten directamente a las dependencias que son esenciales para la realización de espectáculos taurinos como pudieran ser la supresión de los corrales, desolladero, chiqueros y enfermería y que sí finiquitarían con la posibilidad de retomar la vuelta de los toros en caso de que surgiera un cambio de rumbo político en el Ayuntamiento alcudiense.

Por otra parte, Muro no celebra toros desde 2017. La última inspección técnica llevada a cabo el pasado mes de junio instaba a sustituir las tablas que conforman el ruedo, deterioradas por el inexorable paso del tiempo. El Ayuntamiento, propietario de La Monumental, parece no contemplar dicha reforma ni asumir el coste alegando que, al tratarse de un coso declarado Bien de Interés Cultural y Patrimonio Histórico, sería competencia del Consell de Mallorca el asumir dichas mejoras.

En Palma, el Coliseo Balear acarrea dos años de inactividad, lo que, sumados a la dejadez del mantenimiento y desidia por parte de su propietario, Pedro Balañá -dueño también de la de Felanitx- el recinto presenta un evidente estado de desatención y descuido que hacen mella en sus dependencias y espacios que podrían dificultar su reapertura. Según las últimas inspecciones llevadas a cabo por el Ajuntament de Palma, están pendientes de subsanar ciertas deficiencias que, aunque leves, atañen directamente al ruedo, enfermería y báscula del desembarcadero y son precisas de enmendar si la intención es volver a reanudar la actividad taurina.

En otro orden de cosas se encuentra Inca. El potente equipo de Tauroemoción regenta el coso de propiedad privada por un período de cinco años pero, tras su decepcionante debut en la presente temporada, nada hace presagiar que pueda haber un cambio de rumbo y que el coso inquer recupere una programación de tiempos pasados.

A todo esto, la Fundación del Toro de Lidia con su recién estrenado Capítulo en Balears, está. Sí, está, pero no se le espera. Ni rastro de la novillada que prometían inmersa en un esfumado Circuito del Mediterráneo. Ni ganas de acordarse de Mallorca. No han asomado ni el hocico.

Con este panorama, el porvenir para los taurinos de la isla se vislumbra negro. Lo que en el argot se entiende como enfundarse de catafalco y azabache.

Compartir el artículo

stats