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Lo último en yoga: hacerlo sobre una tabla de surf

La isla vive la fiebre del Sup Yoga, el gran ejercicio de moda que combina el ‘paddle surf’ con sesiones de la práctica milenaria en el mar para conseguir un mayor contacto con la naturaleza

Dos alumnas y la instructora (centro), en el inicio de una sesión de Sup Yoga, ayer, en el puerto de Calanova.

Dos alumnas y la instructora (centro), en el inicio de una sesión de Sup Yoga, ayer, en el puerto de Calanova. Guillem Bosch

Son las 8:45 de la mañana. En el puerto de Calanova, Fabiola Falcone se prepara para impartir la clase de Sup Yoga que comenzará en quince minutos, antes de que comience a hacer demasiado calor. Como cada semana, estas sesiones que permiten ejercitar el cuerpo y calmar la mente en un entorno natural arrancan en el mismo puerto, donde las alumnas cogen las tablas de paddle surf y se desplazan a una pequeña playa cercana a Cala Major. Ahí se suben a los paddles y se disponen a practicar yoga durante una hora. Esta actividad de verano, que está empezando a coger fuerza en toda la isla, ofrece a quien la practica un contacto diferente con la naturaleza y una desconexión de las preocupaciones diarias. La clase continúa con unos minutos dedicados a la meditación mediante el Yoga Vinyasa, un ejercicio que combina movimiento y respiración para trabajar esta última hasta finalizar la experiencia con una relajación guiada. La experiencia Sup Yoga finaliza en tierra con un brunch en la cafetería Elefante de Cala Major, incluido en el precio de la sesión. Fabiola informa sobre los múltiples beneficios de practicar esta actividad acuática, entre ellos la mejora de la musculatura, la zona abdominal pero también otros de carácter mental, ya que ayuda a liberar el estrés y permite mejorar la concentración. La profesora añade en este sentido que «cuando estás en la tabla tienes que estar totalmente centrada en ti, si no, pierdes el equilibrio y te puedes caer, así que es una buena manera de centrarte en ti misma». Estas lecciones se llevan a cabo una vez por semana desde comienzos de verano, normalmente los sábados y el viernes ocasionalmente, de 9 a 10 horas y es apto (y muy recomendable) para todos los públicos, incluso aquellas personas que no han practicado yoga ni paddle surf anteriormente. Desiré vive en Son Armadans y descubrió las clases de Sup Yoga a través de Instagram, «me llamó mucho la atención la mezcla de yoga con el paddle y como me quedaba muy cerca de casa, decidí que podía ser una experiencia fantástica». Aunque ella ya practicaba yoga antes, considera que la particularidad de hacerlo en el mar puede aportarle «otras sensaciones». Un caso distinto es el de Yinesca, otra alumna de Fabiola, «había hecho yoga prenatal cuando estaba embarazada y me gustó tanto la experiencia que quise continuar, aunque con el cuidado de mi bebé no encontré el tiempo hasta hoy».

La pasión por este tipo de actividades no ha hecho más que crecer en los últimos veranos y cada vez son más las empresas mallorquinas que han sabido aprovechar el tirón para ofrecer programas de verano en los que se puede practicar paddle surf además de otras actividades en el agua, como kayak. El puerto de Cala nova no ha sido el único en sumarse a la fiebre del Sup yoga. En Sup and Yoga School se puede disfrutar de sesiones de este tipo de yoga, pero también de SupPilates y SupFit, un ejercicio de baja intensidad que permite ejercitar los músculos. Además, esta escuela de paddle surf oferta programas para realizar este deporte al amanecer.

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