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Omar Hernández: «Mallorca es mi lugar feliz de reencuentro con amigos y donde mantener el anonimato»

Acaba de celebrar su cumpleaños en la isla, donde ha reunido a la élite mundial

Omar Hernández posa para este periódico en Cala Sant Vicenç. |  G. BOSCH

Omar Hernández posa para este periódico en Cala Sant Vicenç. | G. BOSCH

«La pandemia ha tenido un elemento sorpresa tan traumático que fue un gran desafío, pero pude ver en perspectiva y reflexionar sobre lo que la gente necesita. Es un momento de autodescubrimiento. Todos estábamos perdidos y preocupados, no solo en nuestra industria del entretenimiento, sino en el mundo en general. Al verte tan insignificante, te sacas de la ecuación, me tomé un break para viajar por todos los Estados Unidos y desconectar en la naturaleza. Así conseguí visualizar la vida del futuro», explica.

Los que viven en Nueva York sufren lo que se llama FoMO, en inglés fear of missing out, cuya traducción al español es «miedo a perderse algo». Protagonizaron un importante éxodo hacia Miami por su clima, las ventajas fiscales y el estilo de vida. Mucha gente descubrió la posibilidad de trabajar en remoto, lo que facilitó la reubicación a Florida. Omar fue uno de ellos. «Miami fue la única ciudad en el mundo occidental que se abrió a la posibilidad de que había que salir adelante. Vino con un precio, pero fue mejor que el miedo a quedarte estancado y eso ha sido el éxito».

Le surgió la posibilidad de colaborar con Alan Faena, que también estaba buscando la idea de cómo reinventar la hostelería de lujo tras la pandemia, para el cliente aventurero que viaja y tiene medios. Montaron algo único en el Hotel Faena de Miami ofreciendo una esperanza de futuro. «Abrir un local interior en esos momentos con la responsabilidad de no comprometer a la gente era lo más difícil. Tras 15 meses encerrados era el momento de correr el riesgo. Empezamos en febrero con la mayoría de residentes en Miami vacunados vista la necesidad que tenía la gente de socializar y comunicarse a través del baile y ahí vi que había que reabrir Nueva York en el tiempo correcto este otoño con las condiciones necesarias del 70% de la gente de Nueva York vacunada desde hace tiempo. Hay que seguir con el espíritu americano que caracteriza al país. La gran mayoría de mis clientes de Miami son los mismos que en NY. La primera noche que abrí en Miami vino gente muy conocida, pero en especial Beyoncé con Jay Z. Esto me dio a entender que la gente que se cuida más y está más expuesta quiere ser parte de esa reactivación y ser testigo de ese momento. Nos han secuestrado 15 meses de nuestra vida y la gente quiere volver a sentir la conexión humana y ser parte de algo cultural», explica.

El reencontrarte con amigos es fundamental. La cultura y el arte están generando un propósito mucho más importante que antes. La idea del Renacimiento y que el arte sea un vehículo para entender la sociedad y la belleza es un acto de salvación, así como ver la vida como una obra de arte. «En Aspen hice una activación de una semana cultural con una artista multidisciplinar que se llama Simone Leigh. La escultura es su expresión principal, es de lo más importante que ha surgido en América de todos los movimientos de minorías y como mujer. Cuando reabro Nueva York en septiembre inauguro con una artista llamada Mickalene Thomas que será la nueva Basquiat de nuestro tiempo. La están lanzando mundialmente el mismo día en galerías de alrededor del mundo. Una acción mancomunada para establecer un punto de vista al ser una mujer de una minoría por ser afroamericana y lesbiana».

«Eso tiene mucha relevancia y es un paso adelante para la nueva generación y para cómo va a ser el futuro del arte. Las expresiones plásticas y la estética va a tomar mucha relevancia y, a pesar del mundo digital, el ecosistema de las artes plásticas va a ser el vehículo que va a ayudar a salir de la situación actual y crear un futuro mejor», considera.

Reabrirá en el Upper East Side en septiembre en La Goulue, toda una institución en NY y un espacio que conduce más a la idea de un vodevil, algo del pasado con visión de futuro y a principios de año abrirá en Downtown. «Nueva York se ha reinventado con sangre nueva y es la gran oportunidad para volver a ser la ciudad para soñar gracias a los nuevos talentos que están llegando. Biden ha dado la oportunidad de creer en la tranquilidad, de poder volver a pensar en el sueño americano que es la idea de poder reinventarnos y de las segundas oportunidades y crear el perfecto ecosistema para ser el punto de referencia global a través de la creatividad y del arte».

Para Omar, Mallorca a través de estos años ha sido el sitio perfecto para celebrar su cumpleaños, «el mundo tiene sitios muy bellos pero nada como Mallorca a la que llegué apadrinado por Cristina Macaya y para mí esta isla es mi lugar feliz. Tiene que ver con el agua, la luz, la comida, la gente, la geografía. Cuando encuentras eso tienes la oportunidad de celebrarte a ti mismo una vez al año y Mallorca más y más se ha convertido en ese sitio donde me siento en casa y en familia. Cuando vives en Nueva York en realidad te sientes de visita y aquí me siento en casa. Es el perfecto sitio de verano donde me reencuentro con gente que aprecio y también comparto con norteamericanos que están en la zona. Es la similitud de ser dos islas, Manhattan y Mallorca. Aquí se puede disfrutar del anonimato, algo también muy propio de Nueva York. Mallorca tiene unos ciudadanos muy cosmopolitas y avanzados, muy cultos. Nada village como Saint Tropez. Me siento muy libre aquí, es mi sitio para conectarme conmigo mismo».

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